Cosas de viejucín
El "viejucín" soy yo. Es mi primer blog personal.En él iré escribiendo divagues o reflexiones- según se quieran entender-. Al fin y al cabo, ¿qué le hace una mancha más al tigre?
lunes, 31 de agosto de 2026
miércoles, 25 de diciembre de 2024
ALCIRA
En estos tiempos navideños
que corren, —y siempre— su ausencia es muy notoria porque con su amabilidad
natural era el alma del taller Tulipano. Ella, fue la que consiguió la casa para hacer las
reuniones y la ofreció con su habitual generosidad.
Diego, fue su hijo del
alma, y también nos dejó reunir durante todo el año para leer nuestras
correspondientes tareas.
Además de esa amabilidad
tan característica, Alcira tenía un humor envidiable. Desenfadada, con una
sonrisa a flor de piel y con gracia, generaba comentarios jocosos entre todos
los presentes. No se le escapaba nada.
Por otra parte, escribía
como una verdadera profesional sin inmutarse por las correcciones que eran
pocas y siempre muy acertadas.
¿Qué más puedo decir de
ella que no se haya dicho?
Su ausencia es un dolor
inmenso, que sentimos en el corazón y en todos los momentos de reunión, porque
estaba siempre presente en todo instante, con sus comentarios repletos de gracia
y de buenos sentimientos. La quisimos con profunda ternura y con todo el amor
del mundo.
No tengo más palabras para
elogiarla. Era, además, una gran campeona del relato y del verso, y una amiga sincera para todo el taller. Fue
querida por todo el mundo, no había nadie que no lo hiciera.
Acompañamos el sentir de
todos con estas palabras que no podrán nunca darnos consuelo en la desazón de
la ausencia, pero que exhiben nuestros sentimientos a flor de piel.
Que descanses en paz,
querida amiga, fuiste un ejemplo singular para todos nosotros.
martes, 12 de noviembre de 2024
“VIEJO
BARRIO QUE TE VAS”
Desde que vivo en Punta
Carretas, el barrio se fue transformando en forma lamentable.
Hay construcciones de todo
tipo que perturban el descanso y la cordura.
En mi calle, Francisco
Solano García, ha ocurrido y ocurre de todo. La calle Miñones fue flechada para
que también obstaculice la salida, y, además, las construcciones de edificios y
locales comerciales también hacen lo suyo.
Pongo por ejemplo, la
salida de Miñones, y las obras a su alrededor. Ponen bonitos carteles de “circule
por la otra acera”. Pero, “la otra acera” está tupida por otra obra, que
tampoco deja circular. Si se tienen en cuenta estos inconvenientes, se llega a
la conclusión de que únicamente si se tiene un helicóptero se podría circular sin peligro, ya que Solano García es
de único tránsito hacia la rambla.
A todos estos
inconvenientes de circulación, se les suman los de los ruidos de las nuevas
urbanizaciones, absolutamente innecesarias.
¿Qué hacemos los vecinos?
Nos embromamos. No hay a quién presentarle quejas.
Lamentable.
jueves, 22 de febrero de 2024
ACTIVIDADES DE VERANO 2024
Actividad 1) Carnaval
Foto en el teatro de verano, Propaganda de Antel
Desde hace
muchos años soy abonada del Teatro de Verano Ramón Collazo. Y paso el carnaval
mirando los grupos que compiten.
Este año, me dediqué más a observar a las murgas, que
siempre han llevado la batuta en cuanto a la crítica política y social. Por
supuesto que los temas principales rondan todos los aconteceres donde hubo
errores de todo tipo. Y los comentarios son muy mordaces.
Me entretienen, pero al mismo tiempo, me hartan. “Más
de lo mismo” termina pudriéndome a más no poder. Sin embargo, miro con interés
cuando la crítica está bien dirigida y se puede aceptar sin reparos. Dos
murgas- hasta el momento vistas- son las que se llevan las palmas: una es “La
Gran Muñeca” con una impecable actuación de Aldo Martínez que es un verdadero
artista y hace todo bien. También me gustó mucho “Nos obligan a salir”, otra
murga con críticas mordaces, pero llenas de sentido. Las dos Jimes se llevan
todas las palmas. Sin lugar a dudas.
De todas maneras en el Teatro de Verano hay dos
aspectos que me siguen perturbando: Uno, es el sonido altísimo que le dan a los
conjuntos; lo soluciono con tapones para
los oídos, que atenúan el rigor del
impacto. Y el otro, es la tirada de papelitos, que, desde un sitio de
privilegio son precipitados con máquinas mortíferas, en momentos adecuados,
cuando estamos absortos mirando el espectáculo. Como las tiradas son sin previo
aviso, pueden asustar a cualquiera.
Además, los niños los recogen del piso,
con la consabida mugre que eso ocasiona.
Actividad 2) Lectura
"Escribir un silencio". El libro en cuestión
Otra actividad que tiene lo suyo es la lectura. Hace
poco me regalaron un libro de Claudia Piñeiro: “Escribir un silencio”; es una interesante recopilación de textos
que publicó separados en otros medios. Uno de ellos me llamó mucho la atención
porque lo he sufrido en persona. Hace años, iba a un gimnasio a practicar
taichí. Me llevó muchos años aprender figuras y series sencillas, y, durante
mucho tiempo, fui feliz. Ahora, debido a una artrosis galopante que me tiene la
rodilla derecha a mal traer, no lo puedo practicar más porque cuando se ve desde
afuera parece una coreografía, pero, en
la realidad, es un arte marcial. Algunos
movimientos, pueden ser defensivos y su agresividad puede lastimar al oponente.
Dentro de los múltiples deportes que se ofrecen para
practicar, está “el spinning”, en los gimnasios de Uruguay, que se
lleva a cabo en unas bicicletas fijas, con un instructor que da las
indicaciones adecuadas y los participantes se empeñan en seguirlos. Con una
música de fondo, bastante alta también, se “suben cuestas”-hay que pedalear con
más fuerza- y sirve para ejercitar la musculatura de las piernas. Tengo amigas
que lo practican y salen muy remachadas
pero con la convicción de haber hecho lo debido para bajar de peso y mantener
las piernas y el resto del esqueleto, en
buen estado.
Precisamente, en el libro de Claudia Piñeiro, encontré
un texto referido a este asunto. Ella lo tituló: “La secta de la bicicleta indoor”. Está escrito con su maestría
increíble, despliega toda su sagacidad para contar sus experiencias en este
mundo que abordó-como yo- ya crecidita. El afán –el mismo que el mío- es “hacer
ejercicio”. Se sabe que es una necesidad y nos anotamos, casi siempre, sin pensar si es adecuado o no a nuestros
físicos. El texto de Claudia Piñeiro me
llevó a reflexionar sobre las actividades del verano, que no siempre se adecuan
a nuestros físicos o a nuestras edades, pero que tratamos de llevar a cabo para
sentirnos más o menos bien.
Si lo logramos o no, no depende absolutamente de
nosotros, sino de las múltiples circunstancias de la existencia.
¡Mucha suerte!
miércoles, 20 de diciembre de 2023
A raíz de las circunstancias de estas festicholas que se
avecinan, se me han ocurrido algunas ideas que voy a resumir con la finalidad
de compartirlas.
No son gran cosa, pero son, ya que en este país de acuerdo al
último censo que se hizo, somos más viejos que otra cosa. Queda algún
jovencito, pero no muchos, y, es conveniente precisar en qué nos diferenciamos
más.
En mi caso, me vino un ataque de vejez imparable. Ya no sé ni
dónde vivo. Estoy más perdida que piojo en peluca.
Todo es digital. Nadie hace caso de nadie. Las cuentas, las
transferencias, los pagos, todo, absolutamente todo se realiza (o debe
realizar) “on line”. Si sabés mejor, y
si no sabés tenés que tener algún chico que te asesore porque vos sola, no
salís ni en broma.
Así ando por el mundo, perdida a más no poder, sin ilusión de
que alguien me lleve el apunte; ni siquiera un bomberito australiano que se ve
tan bien en la foto con sus músculos abdominales bien marcados y una sonrisa de
oreja a oreja. ¿Muy joven para mí? ¡Claro! ¡No me voy anotar con un vejestorio
como yo! ¡Panzón y gordo a más no poder! Quiero al australianito hermoso que
aparece con un tierno gatito en sus brazos. ¡Consíganme uno así!
miércoles, 18 de octubre de 2023
PATRIMONIANDO POR SAN RAMÓN
El sábado 7 de octubre del 2023, fue uno de
los días del patrimonio.
Había logrado comunicarme telefónicamente, con la profesora Miriam Lanfranconi, historiadora del lugar, que gentilmente me había dado datos sustanciales, por eso; esta vez, decidí conocer una localidad que no conocía: San Ramón.
Como llegué temprano, di una vuelta por los
alrededores para ver si había algún bolichito donde almorzar. Nada. Apenas un minimarket, donde un lugareño nos miraba
extrañado. Como no tuve ninguna suerte, fui a dar una vuelta por Santa Lucía, una
localidad que conocía desde mi infancia.
Mi madre solía llevarme para contrarrestar mi palidez original. Lo lograba casi
siempre porque la alergia que siempre me acompañó, me aquejaba por medio de
unas hormiguitas del pasto, que me comían y me dejaban colorada como una
desgraciada. Así obtenía mi cuota solar.
En una cantina de Santa Lucía, que había
abierto el día anterior, comimos unas milanesas con papas fritas. Por suerte,
tenían buena calidad y sabor.
En
las primeras horas de la tarde, los establecimientos fundados por Juan Pedro
Tapié,en San Ramón, estaban —felizmente—abiertos al público.
Visité la Escuela Industrial. Muy bien mantenida, con una biblioteca con muchos
recuerdos, incluidos varios catálogos del ¨London París”. A los más jóvenes les
comento que mediante esos catálogos, la gente del interior tenía acceso a los
modelos que vendía “el London”. Todos de primera calidad, y de buen diseño.
Lamentablemente, no había nadie presente.
Por lo menos en esas horas, fuimos los únicos visitantes. Los fundadores de
esta magnitud no son importantes para celebrarlos en internet. No tienen mayor
difusión aunque hayan sido importantes para el desarrollo del país.
Una verdadera pena que los monumentos históricos—como
esta escuela industrial— no se difundan más y se hagan virales. Sería muy
interesante que los jóvenes (y no tan jóvenes, porque los hay mayores que
tampoco se separan de los móviles y parecen atados a ellos) dejaran de lado los
celulares y se ocuparan de lo que fue de gran importancia para el desarrollo
del país.
Volví con una sensación extraña, por un
lado tristeza por la falta de difusión de estos lugares entrañables y por otro
lado, la agradable sensación del deber
cumplido y la muy grata sensación de haber conocido un lugar más del país.
domingo, 13 de agosto de 2023
LEO GRANDE
Hace tiempo que no escribo nada sobre películas ni series. Durante la pandemia vi de todo. Me costó encontrar algo que me sedujera. Finalmente, di con la película “Buena suerte, Leo Grande”, que me mantuvo prendida a la pantalla.
No cometo ningún delito si cuento que el argumento es conocido: mujer veterana, que nunca tuvo orgasmos —pese a haber sido casada durante montaña de años—, requiere la atención de un trabajador sexual—joven y buen mozo— para darse el gusto.
Este argumento, suscitó una cantidad de comentarios, —algunos muy malévolos— en las redes sociales.
No sé la edad de los comentaristas, yo los imagino jóvenes y seguros de sí mismos y de sus conocimientos sexuales.
Yo conocí mujeres—no sé si aún las hay— que padecían porque no llegaban nunca a la cumbre del placer. Muchas eran casadas, pero con tal grado de timidez que nunca se habían atrevido a plantearles estas “limitaciones” a los maridos.
En realidad, les llamo “limitaciones” porque no sé cómo denominar a una falta absoluta de confianza en la intimidad con la pareja.
Se sabe que cada mujer es una caja de sorpresas. Con un marido complaciente, tendría que lograr la satisfacción tanto como él.
La confianza se logra con el tiempo, con la práctica y con la dedicación que hay que darle al propio cuerpo y al ajeno.
Mi abuela de crianza, me dio una vez una clase magistral: me enseñó su camisón de recién casada; amarillento por la edad, con un agujero en el medio. Por ese agujero—me explicaba la nona— el marido ponía su aparato. Además de esa explicación práctica; indicaba que las mujeres teníamos una sensibilidad distinta: comenzábamos por atraer al hombre por acá (señalaba el bajo vientre); después había que conquistarle acá (indicaba el estómago) y por último se llegaba acá (apuntaba, con la mano completa, al corazón). Esos eran los “caminos”.
No me acuerdo qué edad tenía yo, pero no eran muchos mis años y tampoco mis conocimientos sexuales como para saber si era así o no. Nunca discutí con mis nonas. Todas eran sabias y me decían lo que les parecía que me iba a servir para la vida.
Al ver las tribulaciones de la Sra. Robinson, que no es el verdadero nombre, sino el que usa para vincularse con el trabajador sexual, (Emma Thompson—magnífica actriz—) pensé en algunas amigas con esas características, que nunca lo comentaron. Nunca pensaron que sería importante en sus vidas, tuvieron hijos, los criaron. Crecieron y se fueron. Pero ellas, no lograron nunca ninguna satisfacción sexual.
Señalo tres aspectos relevantes y efectivos:
1) El trabajador sexual está muy bien preparado para todo. Detalles: Cuida su físico, (es su instrumento laboral más preciado).Las cosas que le piden son rarísimas y loquísimas. No importa; él, accede porque 1) le gusta 2) vive de eso.
2) Sentido del humor. Leo Grande, le hace una eficaz demostración de baile para darle aliento. La danza, como es sabido, saca contracciones, y, es una de las formas más genuinas del goce corporal. En la disciplina que se llama biodanza, se hacen ejercicios en pareja y en grupo. La danza juega un papel preponderante. Efectivamente, puede ser divertidísimo porque el baile—fuente de placer e inspiración—, quita inhibiciones y colabora increíblemente, en procesos de curación.
3) Conversación. Se manifiestan deseos de saber qué hace el otro, de qué vive, cuáles son sus sueños, sus planes de futuro, y de qué manera encara la existencia. Ella—que no por casualidad fue una profesora de Secundaria— pregunta porque siente un interés personal que nunca fue usado debidamente con nadie, ni con el marido, ni con los hijos, ni con los alumnos, ni con las amistades cercanas.
El filme tiene escenas rescatables, por ejemplo:
La danza de Leo, que hace bailar y disfrutar del momento a la pacata Sra. Robinson.
La segunda, cuando la Sra. Robinson se encuentra en el hotel con una ex alumna que le increpa su severidad.Prácticamente le dice que fue ella quién la inhibió para toda la vida. Algo para tener en cuenta: ser docente no implica castigar con palabras hirientes a los adolescentes, que precisamente “adolecen” por la edad y por el desconocimiento de sí mismos y de su propio cuerpo en transformación. Esa escena, concluye con una anagnórisis, que no la cuento porque si van a ver la película ya la apreciarán.
Insisto: vayan a verla. Se encontrarán con un filme diferente, con un tema controversial—es cierto—pero tratado en forma de comedia, de todas maneras, llega a recónditas profundidades.
domingo, 23 de julio de 2023
PUNTOS DE VISTA
Discutí hace poco sobre este tema: los puntos de vista. Hay algunos que son inadmisibles, , y otros, que van cambiando según pasan los años y las circunstancias.
Hoy, fui al Shopping Punta Carretas con la finalidad de hacer un par de mandados. Con ninguno de los dos tuve suerte.
En el primer caso, me tocó una vendedora de mal genio que pretendía que yo me corriera para darle paso a otra que había hecho una compra después que yo. Mientras tanto, yo buscaba mi bolsa portátil—ya se sabe que las cobran y, como mi adquisición, era ínfima, no quería pagar más nada que el producto—. Pues, la joven, de muy mal talante, retiró mi compra del mostrador, me mandó para un rincón donde penosamente, pude extraer mi bolsita auxiliar para guardar lo comprado.
En el otro caso, se trata de un libro, que tuve, que leí y que quiero releer para hacer un trabajo de un taller. Se llama “Lágrimas en la lluvia” y la autora es Rosa Montero. Me comentaron que está “agotado”—término que por acá significa: “no lo tengo”— Insistí en que no es un libro viejo descatalogado ni nada por el estilo. Incluso, se publicó hace poco la trilogía de Bruna Husky- la tecno/ androide/ replicante/ que es la detective protagonista de las tres novelas, porque en breve, habrá una serie sobre ella y sus aventuras. No hubo caso. “—Está agotado, señora— insistió el vendedor con tan mal talante como la primera tipa que me atendió y me hizo sacar mis pertenencias del mostrador antes de finalizar la compra.
En los dos casos que relaté salí triste y abatida como lechuza en panteón.
Pero el centro de este relato no son las compras frustradas de hoy, sino el recuerdo de una profe que para mí fue señera en mi carrera, porque se preocupó para que yo siguiera escribiendo textos alusivos a lo que me mandaban. Y lo hacía con gusto. Me prestaba los textos, yo leía extraía conceptos y después leía mis engendros en el Obelisco de Las Piedras, muy feliz con la distinción.
Ella se llamaba Julia Añorga.
Ya escribí un texto sobre ella y sobre su esposo, el pintor José Gurvich—de nacionalidad lituana que vivió en el Cerro— Pero en cambio, para una amiga, que también fue alumna de ella, la destrató de tal manera, que terminó odiándola con toda su alma.
Como ven, los puntos de vista, difieren con los años, las circunstancias y las situaciones. Para mí fue un ángel. Para otros, no.
*Foto tomada de internet: la profesora Julia Añorga, con su esposo el pintor lituano José Gurvich-
martes, 2 de mayo de 2023
VIAJAR
Durante muchos años en casa se llevó una lista que se llamaba- y se sigue llamando-
“Venga y atrévase a soñar”. El título
estaba inspirado en un programa de entretenimientos que conducía Berugo
Carámbula. Allí anotábamos las propuestas más inverosímiles de un futuro que
nos parecía inaccesible: no teníamos auto, no teníamos casa, no teníamos plata,
no teníamos nada de nada; pero sí teníamos muchísimas ilusiones. No sabíamos
cómo, pero ahí estaban muy campantes haciéndonos soñar. Probablemente estaban
auspiciadas en nuestra extrema juventud que nos daba alas para muchos sueños
disparatados.
De noche, vencidos por el cansancio de extensas jornadas de
trabajo, soñábamos en voz alta. Iremos a tal o cual lado, tendremos tal o cual
casa, nos compraremos tal o cual auto. Y así seguíamos hasta que el
sueño-rodeado de tantas ilusiones- nos adormecía y nos llevaba felizmente
lejos.
Yo hice-antes de salir a ningún lado- muchos viajes de estilo
literario ambientados por los libros que leía. Todos magníficos libros que entregaban conocimientos por medio de la
lectura atenta, sin salir de la casa.
Viajar de verdad, pertenecía a las ensoñaciones que teníamos con diversos
panoramas soñados. Así desfilaron por nuestras mentes, varios lugares de
América y de Europa, con sus correspondientes lugares y destinos. No se trataba
de algunos de los viajes que después hicimos auspiciados por agencias de viajes
que trasladaban pasajeros como ganado, con guías locales cuyo espíritu
era compartir nada; con gestos hoscos- más siendo latinos, despreciados, por
ser confundidos con porteños y sin ninguna consideración por la diferencia de
pertenecer a un país pequeño, vecino de Argentina, pero con una impronta
propia- no porteña, obviamente-.
Supimos tempranamente que eso no era lo que queríamos.
Necesitábamos “atención personalizada”,
que la invocaban pero no la daban jamás porque eran guías sin ningún tipo de
vocación. Habían agarrado ese laburo porque no había otro que les permitiera
ganarse un sueldito para solventar la vida en una ciudad cara y sin
posibilidades de progresar en nada.
Nadie les dijo- como hizo Martin Luther King a los suyos- que
había que ser “bueno”, sin importar el tipo de trabajo, Si era un barrendero,
tenía que ser el mejor de los mejores, porque esa actitud le permitiría en el
futuro, enfrentar mejores trabajos con mejores sueldos y, con posibilidades de
progreso. Copié el texto de King, al cual le corregiría algo de la estructura, pero, como lo quiero citar tal
cual, así lo transcribo, porque igual se entiende:
„Si un hombre es llamado a
ser barrendero, debería barrer las calles incluso como Miguel Ángel pintaba, o
como Beethoven componía música o como Shakespeare escribía poesía. Debería
barrer las calles tan bien que todos los ejércitos del cielo y la tierra puedan
detenerse y decir: aquí vivió un gran barrendero que hizo bien su trabajo. “
Fuente: https://citas.in/frases/68288-martin-luther-king-si-un-hombre-es-llamado-a-ser-barrendero-deberia/
Por eso, considero que los viajes tienen que ser como el que
hizo Ovejero (China para hipocondríacos) o Saramago (Viaje a Portugal): cada uno
disfrutando las diferencias, investigando, si se daba el caso, y sobre todo
disfrutando de todo con mirada de asombro.
domingo, 12 de marzo de 2023
BALANCE
CARNAVALERO
Previo al juicio de un jurado
con el cual puedo estar de acuerdo o no, paso a comentar aspectos del carnaval
que pude apreciar este año en el teatro de verano.
Voy, primero, por lo negativo. Los responsables de la IMM y
del departamento cultural están prometiendo una mejora en las instalaciones. Me
parece muy bien, si se cumplen en forma ordenada y con beneficios para el
público asistente. Por el momento, hay dos aspectos que no se contemplan de
ninguna manera:
1) El aturdidor sonido altísimo, con grandes desgastes que
producen demoras de más de 50 minutos. En esta liguilla, hubo dos ocasiones en
que se produjo una demora que acalambró a los ya desgraciados que esperábamos
la continuación del espectáculo.
2) La tirada de papelitos, a cada rato, de manera
sorpresiva, más que una diversión constituye una manifiesta molestia para los desgraciados de la platea
baja. Esas tiradas, se hacen con unas máquinas que sorpresivamente, irrumpen y
tiran. Uno puede estar comiendo una muzzarella y en unos pocos segundos la
muzza se tiñe de papeles que se pegotean con el queso y no hay con qué darle
después. Es probable que el efecto visual por la tv sea agradable pero para los
asistentes constituyen una verdadera tortura. Por otra parte, no agregan nada
al espectáculo que se está dando. Para nada. Y, además, constituyen un soberano
gasto al pedo.
3) En cuanto a los
espectáculos: si bien es cierto que el gobierno no está haciendo todo lo que
podría o debería hacer, también es cierto que anteriormente tampoco se hizo. De
lo contrario no hubieran perdido el poder político. Si lo perdieron, –y así fue–,
lo que deberían hacer, además de la crítica que debería ser constructiva y no
tan cargada de odio como la que hacen CASI TODOS los conjuntos, habría otro cantar, más acorde y con menos carga de congoja y rencor. Ayer,
uno de los componentes de un conjunto bajó a saludar al presidente del Frente
Amplio; y dijo algo que es verdad: “esto parece un comité de base”. Y sí, eso
es lo que parece, porque apenas se vislumbra alguna autoridad del Frente, el
teatro se pone de pie. No hay nadie que no siga la consigna cargada de odio y
rencor que se percibe por todos lados.
En los aspectos musicales y escenográficos, creo que hay una
excelente calidad llevada a cabo con grandes sacrificios. El que se dedica al
carnaval no es un privilegiado de clase alta que pone lo que le sobra para
sacar a su grupo, sino un ser con una locura especial que lo hace salir aunque
tenga que sacrificarse el resto del año para pucherear.
No tengo juicio definido en todos los rubros, pero voy a
comentar los que me parecieron los mejores.
En NEGROS Y LUBOLOS: Hay dos
comparsas que se llevaron mis aplausos:
VALORES: El espectáculo lleva el
nombre de “Entre”. El tema de actualidad, no es común en la categoría. La línea
argumental nos lleva a un reino, donde el príncipe presenta ambigüedad sexual:
nació varón, pero tiene dudas, (y por eso el nombre “entre”) sobre qué es,
realmente: ¿varón o niña? ¿Y si no es ninguno de los dos? ¿Y si se queda, así
en esa ambigüedad, será un “elle”? ¿Cómo saberlo realmente? ¿Hay formas o
maneras de detectarlo? El Rey —de personalidad tradicional— ¿aceptará a un
hijo/hija “elle”? ¿Qué otros cambios deberán producirse para lograr esa
aceptación? Vale la pena ver el espectáculo, aunque no se tenga la cabeza para
aceptarlo así como así.
C 1080 Es un espectáculo que respeta los cánones de las
comparsas. Se titula: Madraza. El
comparsero encarnado por Nacho Cardozo, se lleva todos los aplausos: actúa, baila,
canta, y todo lo hace bien. También vale
la pena verlo.
HUMORISTAS
El espectáculo que más me gustó es el que ofrecieron “Los
rollin” con un personaje Virgilio que resultaba muy cómico. A cada momento
decía: “!Humoristas!” porque evidentemente, quizás no lo fueron totalmente en
alguna secuencia. A mí me parecieron muy buenos. Pero no fueron los ganadores.
Lamentablemente.
REVISTAS
De desempeño parejo, se quedó con el primer premio la que
tenía mejor espectáculo desde el punto de vista técnico. No más de eso, porque
todas estaban bien.
Como balance, ya señalé que fue negativo el sonido- demasiado
alto—tuve que llevar tapones para los
oídos todas las noches— y, la mugre producida por los famosos “papelitos” a los
que les agregaron unas serpentinas plásticas que tampoco agregaban nada
positivo.
Es de esperar que en el futuro, se hagan los espectáculos con
menos agresividad para los pareceres que son diferentes y, con más tolerancia para los que tienen otra
modalidad.
miércoles, 15 de febrero de 2023
KILOS DEMÁS
En estos tiempos que corren,
se estableció una verdadera y perversa persecución a las gordas.
En siglos anteriores, las redondas campeábamos como las
mejores. Yo recuerdo a mi abuela de crianza, dándome consejos para que
engordara, porque, según ella, nadie me
iba a invitar a salir y mucho menos a bailar si no ganaba unos cuantos kilos de
peso y me redondeaba convenientemente. Eso no ocurrió en mi juventud, siempre
fui una flaca perchenta, pero, llegados los años maduros, me empecé a redondear
como quería la nona. Ocurrió sin darme cuenta. Ya conté en otro artículo, la
sorpresa que me llevé cuando me vi en el shopping en una televisión que captaba
a los paseantes. Me había convertido en una gorda infame y no me reconocí-azorada
por completo- en la gordinflona que
veía. Fue catastrófico. Lo mismo me pasa
cuando me veo en fotos actuales. No importa que ropa haya elegido para ponerme.
Me convertí sin lugar a dudas, en la
encarnación de Pochita Morfoni, y, de yapa, sin adecuada movilidad en las
piernas.
Hace años, me había concientizado y me puse a dieta con una
especialista/ acupunturista. Tuve éxito, adelgacé 15 kilos, pero después dejé
el programa de tratamiento, que, por cierto era bastante severo, y volví a
recuperar los kilos perdidos y aún más.
Hoy, revisando fotos viejas, me puse melancólica. Se me dio
por pensar que le erré al tiempo de
vida, porque en el siglo diecinueve, habría sido cotizadísima, como lo fue
Emilia Pardo Bazán, o, sin ir más lejos, Carlota Ferreira, que cuando la vemos
ahora, pensamos que habría sido muy bueno que perdiera unos cuantos kilos para
que, por lo menos, le bajara la papada enorme que tenía. Esa gorda sin remedio,
sin embargo, con esa papada kilométrica que vemos ahora, en el
retrato que le hizo Blanes padre, tuvo en jaque, a Blanes padre, a Blanes hijo,
y al mismo Horacio Quiroga que se había enamorado de la madre y de la hija. Además
de otros tantos que deambularon locos de
amor por la rellena. Por eso, reitero: le erré a la época. Debí nacer en ese
tiempo.
Pero, como no fue así, me tengo que conformar con lo que
tengo actualmente y, quizás algún día vuelva la moda para las gordas sin
remedio como yo. Entonces, y solo entonces, todos los kilos demás que tengo, se
volverán providenciales.
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