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lunes, 19 de septiembre de 2016

CAFE SOCIETY VAPORES MELANCÓLICOS

Bobby y Vonnie en una escena de amor- imagen tomada de Internet-
Tengo que reiterar una vez más que soy incondicional de Woody Allen, por eso,  todo lo que filma sigue manteniendo mi interés. Café Society no es una excepción. Sigo apreciando su perverso sentido del humor, alrededor de  las situaciones que dota de un  sarcasmo que las torna más agridulces. Además, en esta película hay una estupenda  recreación de ambientes-que incluye la música- que envuelve totalmente al argumento.
Los temas también son los clásicos  de él. Los que viene planteando y exhibiendo de distintas maneras en sus películas, incluidos los paisajes y los tiempos. En este caso, se pueden apreciar unas hermosas “postales” de su ciudad preferida: Nueva York, y de  Los Ángeles,-  en  los años treinta del siglo pasado- Ambas ciudades hermosas  y comparables -sin desmedro de la una por la otra-.
No voy a cometer ninguna infidencia si digo algo del argumento porque aparece en todas las críticas: tanto en las positivas como en las negativas:
El protagonista –Bobby- es un neoyorkino que presionado por la madre- judía como corresponde- se va a Nueva York a solicitarle empleo al tío ricachón-hermano de la madre-. Las diferencias de clase auspiciadas por las económicas y de prestigio son notorias y se manifiestan desde el comienzo. El tío está “tan ocupado” que lo hace ir varias veces antes de recibirlo. La presión materna, persuasivamente insistente no permite que Bobby claudique. Y aparece ella: la secretaria del tío, que ya lo enamoró, y  logrará que el sobrino también la adore. La triangulación- tío, sobrino, y secretaria- se arma como en la mejor comedia de enredos. ¿Con quién se quedará Vonnie? Pero  no está allí lo más interesante, porque aún separados y sin chance de verse otra vez, el fuego del pasado resurgirá y los dejará  pensativos a los dos en una de las circunstancias más melancólicas: una fiesta de fin de año.
Hay un contenido importante que no siempre se ha tenido en cuenta:
 Lo que se ha vivido en el pasado, queda marcado para siempre en la memoria, y aparece de vuelta cuando menos se lo espera. Y esto ocurre aunque los seres dejen de verse, de tratarse, de tocarse, de besarse, y de experimentar la total  atracción física del uno por el otro, porque  el sentimiento o lo que sea,  que alguna vez los unió, persiste y se manifiesta en ese territorio muchas veces inhóspito, oscuro y desconocido de los sueños.
Dije al principio que están los  grandes temas de Woody:
 El  amor y sus insondables destinos regidos por el azar y las circunstancias de los cambios a través del tiempo, el sexo al principio y después- en este caso se habla de después de la maternidad, la religión- o mejor expresado: las religiones: una sin esperanza en el más allá, otra que ofrece la vida eterna-; la finitud de la vida- muy notoriamente acentuada en varios pasajes, incluidos los que son graciosos-.
¿Por qué se le reprocha al cineasta que “no tenga nada nuevo que decir”, si-realmente- lo que dice lo dice y lo hace muy  bien? Al fin y al cabo, no hay porqué pedirle que haga en cada nuevo filme  algo novedoso, porque - como muy bien expresa Bobby-:
“La vida es una comedia escrita por un cómico sádico”.








lunes, 26 de septiembre de 2011

Recobrando a los nuestros: Apuntes sobre Los Altos muros de Jesús Guiral


Foto autografiada  de Jesús Guiral en el mencionado
capítulo Oriental Nº 38

En la nota anterior, les conté cómo conocí al escritor Jesús C. Guiral y a  su novela Los altos muros.
 Hoy en día, “googleando”, se encuentra muchísimo material sobre los escritores del 60,   pero  cuando yo era estudiante no circulaba   ni se encontraba nada  en ningún lado  porque estaba prohibido.  Por ejemplo, si buscan el capítulo Oriental Nº 38 que fue mi tabla de salvación para preparar la bolilla informativa,  ahora, ¡está disponible en Internet!  Yo tengo el “antigüito” impreso, con la firma del Dr. Guiral en su foto. Recuerdo que cuando se lo llevé al colegio para que me lo firmara, se divirtió mucho cuando le conté  mis zozobras en el examen oral.
 Hoy, voy a introducirme en el texto de la novela. No creo que se pueda encontrar nueva, porque no he visto reediciones, pero quizás se pueda conseguir usada. Yo la conservo, y la volví a releer con gusto para escribir estos apuntes. Como podrán apreciar, en la foto hay una imagen de una cárcel. Me parece que es la de mi barrio, Punta Carretas. La que las  paradojas del destino transformaron en uno de los Shoppings más visitados de Montevideo.

La novela está narrada por una primera persona que alterna su  presente con su pasado, y está dividida en dos partes. Las dos, tienen significativos epígrafes.
El  que encabeza la primera parte es   del poeta Juan Ramón Jiménez, “Segundo Amor”:
“Detrás la casa está vacía.
Delante carreteras
que  llevan a otras partes, solas
yertas.
Y la lluvia que llora ojos y ojos,
cual si la hora eterna se quedase ciega.
Aunque la casa esté muda y cerrada,
yo, aunque no estoy en ella, estoy en ella. “

Los invito a reflexionar: ¿Cuál será esa “casa vacía” que se sitúa “detrás”?  ¿”Detrás” de qué? ¿Cómo es posible que en esa casa “muda y cerrada” se pueda no estar y estar?

El narrador, se presenta con su primer apellido: Almagro. Lo llama el Director “Papamoscas” de la cárcel. Le anuncia que lo va a visitar su hermano mayor: Danny “el triunfador”. A la tercera página ya sabemos que Almagro es un “preso político”, y la ubicación espacio-temporal nos sitúa en la época de la Guerra Civil española. En la alternancia surge lo que le han contado  del registro civil de su nacimiento: padre Juan Almagro, natural de Jaén, madre Sheila O’Mara natural de Dublín, Irlanda- ambos avecindados en Madrid-. Su nombre completo Juan –Sean- Almagro O’Mara, nacido el 12 de agosto de 1928. Datos precisos para el personaje narrador.
En los recuerdos de Sean aparece el  verano de 1936-recordemos que la guerra civil es desde 1936 a 1939-Los han enviado a él y a su hermano mayor Danny,  con su abuela  Eileen a pasar las vacaciones en Irlanda. Juan Sean Almagro comienza un nuevo curso en Irlanda y no vuelve a España, Danny el mayor, va a la Universidad de Dublín- “desaparece”, “se pierde”- la familia no sabe nada de él durante un tiempo.
De vuelta a la vida en la cárcel. Se interrumpen los recuerdos  con la introducción de  un personaje granadino que, utilizando el habla coloquial de su zona, informa al lector de algunos entretelones de las circunstancias. Por ejemplo, así el lector se entera de que Almagro está cerca de su salida de la cárcel y de que lo apodan “el inglés” aunque en realidad es mitad español- por su padre, y mitad irlandés, por su madre- :
“-Ecucha, Inglé: ¿pa’ que te llamaron aye? ¿Pah loh papele?”
Un aspecto muy manifiesto en esta novela es la práctica religiosa  como obligación, no como un acto de fe. Los presos asisten a misa con  muy poco interés,   y no pueden evadirse más que con el pensamiento. Mentalmente sí, son libres, porque el pensamiento no se puede encadenar.  Un ejercicio espiritual marcado por uno de los curas los hace pensar en “el proceso de los pecados” para traerlos a la memoria: La casa donde nacieron, el lugar de origen, la infancia. Naturalmente, Almagro se evade hacia  Cádiz, “la ciudad pequeña de los amigos grandes” cuando él tenía doce años: “Ante Cádiz puede hablarse del alma de una ciudad. No hace falta buscarla. Está ahí. A flor de piel. Un alma limpia, lúcida. Cuajada en cal y cristal sobre azul. La imagen-color de mi estadía gaditana es blanca, de un blanco centelleo al sol.”
Los recuerdos afloran y se van entrelazando rápidamente: su amigo más maduro,  Jorge Manfredi- que lo “instruye” sobre Cádiz,  la vida, la guerra-;en esos recuerdos que fluyen están la bomba que destruye la casa y mata a su madre,  el dolor del padre, la rápida madurez de la pequeña hermana Sheila,  con profundas  reflexiones sobre la poca atención que se le presta a la familia, mientras se la disfruta inconscientemente: “Como una fórmula matemática entendida al fin,  la madeja  externa e interna del hogar se desenvuelve ante mis ojos. Y duele saber que hasta hace un tiempo, unos días tan sólo, yo era un mecanismo inconsciente, dormido,  que presenciaba el milagro diario de mi familia, sin darle importancia.”
Vuelta al  “presente” de la misa en la capilla:Almagro se coloca en la fila para salir.
La visita de Danny “el triunfador” le acerca  la vida del exterior. El matrimonio de Danny y el del Sheila, por ejemplo. Porque Almagro, no ha tenido noticias de su familia,  la pérdida de contacto con el “afuera” significó el aislamiento más ruin; hace diez años que está preso sin noticias  porque no le permitieron recibir visitas. El padre murió. Con su hermano Danny, reconstruye-dolorosamente en la conversación, pues Danny está “del otro lado”- el enfrentamiento con los falangistas, el horror de la cárcel, purgando una  pena por un asesinato que no cometió y la incertidumbre de lo que le depara el futuro a la salida.


La segunda parte, corresponde a la etapa de la salida y a los intentos  de adaptación a la “otra realidad” que dejó de vivir en la prisión.

 Un nuevo epígrafe  de la tragedia de John  Milton “Sansón agonista”- éste en idioma inglés-   nos sitúa en otro contexto diferente y  perturbador:

“Inferior to the vilest now become
Of man or worm; the vilest here excel me,
They creep, yet seem I dark in light exposed.
To daily fraud, contempt, abuse and wrong,
Within doors, or without, still as a fool,
In power of others, never in my own;
Scarce half I seem to live, dead more than half.”

¿Qué le pudo ocurrir a la salida de la cárcel,  a Sean Almagro para que este  amargo epígrafe encabece esta segunda parte de la novela? ¿Habrá podido reinsertarse socialmente en la España dominada por los franquistas? Es cierto que contará con el apoyo de su hermano mayor Daniel, pero va a ser útil que pensemos en una prisión de diez años aislados-  y todo lo que hemos sabido por las narraciones  y videos documentales de la historia reciente-.
Los invito a que dejen sus comentarios al respecto. Gracias por leer lo que escribo. Veo que ya son unos cuantos. Hasta la próxima nota.



¿Estos Altos muros serán los de
la antigua cárcel de Punta
Carretas?