domingo, 27 de octubre de 2013

PUBLICIDAD INVASIVA

¡Ay, ay, ay, ya empezamos con los aprontes! 
-Buenos días, ¿habla Fulana de tal?
- Sí, soy Fulana de tal.
-Me llamo María Inés, y le quiero acercar un material informativo sobre un seguro así y asá.
-Gracias pero ya tengo todo lo que necesito.
- Sra. No tiene ningún compromiso, es simplemente un material informativo por si a Ud. le interesa….
-No. No me interesa. Con lo que el Estado me saca con los impuestos no me queda disponibilidad  para pagar más nada.
-¿Está segura, señora? Mire que quizás…
-No quizás nada. No me interesa nada. Le dije ya varias veces que no. ¡No me llame más!
-¡Sra.! ¡Es mi trabajo!
-¿Su trabajo es molestarme en las horas en las que estoy atareada  en mi casa?
-¡No Sra.! ¡Yo la llamo para ofrecerle…!
- Srta. ¿Ud. entiende español o no?
-Sí entiendo pero….
-Muy bien. Le dije que no, que no tengo interés en recibir ninguna información. No quiero comprar nada. Y si quisiera, buscaría la información necesaria. Adiós.
¡Plunk! (ruido del teléfono cortado con rabia)
***
El diálogo que acabo de transcribir-palabras más, palabras menos- lo sostuve más de una vez con una pesada que llama dos por tres con idéntica persistencia.
 Sí. Soy dura para contestar. Tuve  una nefasta experiencia con un seguro que me encajaron por teléfono cuando con  mi esposo -gravísimo- cometí el espantoso error de decir que sí para sacármelos de encima.  Esa vez me enteré del seguro que “había contratado por teléfono”-en una “invasión” tan persistente como esta otra- porque después de fallecido mi esposo, quise poner “la casa en orden”, familiarizándome, por ejemplo, con las cuentas que nunca antes había llevado. Una de las primeras medidas que tomé fue cancelar tarjetas de crédito/débito que no necesitaba o que no quería usar más. Así, al querer cerrar una, “tropecé” con ese “seguro”. Y tuve que pagar un año entero de servicios, porque tenían mi voz grabada con mi aprobación. ¿Cuándo dije que sí? ¿Por qué dije que sí?  Honestamente, no me acuerdo. Estaba  absolutamente dedicada  a tratar de  darle a mi esposo el mayor confort posible en su dura despedida de la vida. No sé ni lo que contesté ni cuándo. Por esa razón, ahora soy drástica y  bruta. No hay otra manera de sacarse de encima  a estas cretinas preparadas para joder. ¿Tienen ese trabajo porque no hay otro? Lo lamento. Pero yo no tengo ningún motivo para aceptar  sus ofertas, no las pedí, no las necesito, no las quiero. Y lo recalco. Por las dudas. En eso, estoy de acuerdo con Mujica: hay  que ser sobrio, austero en las compras y – muy cuidadoso- sobre todo con las tarjetas de crédito que ofrecen a troche y moche “sin cargo por dos años” para engancharte más y mejor.
Si estoy trabajando cuando llaman, no atiendo el teléfono. Amigos y familiares saben que pueden dejarme el mensaje, yo los llamo apenas puedo. Además con el invento de las redes sociales, nos comunicamos con bastante frecuencia por esos medios.
¡Otra perspectiva de los preparativos ! 

Pero la insistencia telefónica no es la única. También vienen al edificio, tocan el timbre en todos los apartamentos con las ofertas más inverosímiles que se puedan esperar.
Además de eso están la TV y la radio, que no solo tienen unas tandas extensas sino que-además- los propios conductores cortan la más interesante de las entrevistas con este tipo de interrupción:
-¿Problemas de visión?
-¡Sí, tuve! Pero los solucioné con Óptica El Vidriecito donde encontré los mejores lentes a un precio absolutamente imbatible. Vaya a Óptica El Vidriecito etc.
 Lógicamente después no tienen ni la más pálida idea del tema que estaban desarrollando con el entrevistado y tampoco cómo retomarlo.
En esta época ya empezó la publicidad “campaña de fin de año” destinada-toda ella- a desplumar a cuanto ser vivo pulule por los Shoppings y aledaños.
¡Sí Señora! ¡Ya empezó. Eche un vistazo y observe  cómo se está preparando el tablado de exhibición del árbol navideño- o lo que sea- que colocarán-como todos los años-  en el centro del Punta Carretas.
 
¡Sí, señora, ya empezó "la movida" ¿Por qué no me cree? 
En cualquier momento largarán las campanas al vuelo y moriremos absolutamente aplastados por avisos de todo tipo. ¡Sálvese quien pueda!  ¡Y todavía no finalizó octubre!







lunes, 14 de octubre de 2013

EN EL MARCO DE LA FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO Nº 36 DE MONTEVIDEO

Niño leyendo a Benedetti 
Hubo múltiples actividades. Elegí dos para comentar. La primera es la maratón de lectura de textos de Mario Benedetti, que se llevó a cabo el 5 de octubre del 2013 de 16 a 18 horas en la Intendencia Municipal de Montevideo.
 Cada persona inscripta había seleccionado un texto de la vasta obra del autor. Se leyó de todo un poco: poemas, cuentos, finales de algunos cuentos famosos y crónicas humorísticas. Hubo lectores de todas las edades. Desde niños escolares hasta una señora de 92 años que leyó con una gracia increíble  “Niñoquepiensa”. No todo el mundo sabe que Benedetti escribió unas graciosas crónicas humorísticas en el semanario "Marcha" con el seudónimo de Damocles. (Sí. Damocles, el de la espada.....) La crónica costumbrista- humorística-tanto la de Mario Benedetti como la de otros grandes autores uruguayos-, no ha sido suficientemente estudiada ni recopilada ni  valorada aún. Es una literatura que espera nuestra adhesión para ser-nuevamente- sacada a luz. Esta ocasión fue muy oportuna. 
El evento que  fue organizado por la Fundación Mario Benedetti, auspiciado por Antel y apoyado por Editorial Planeta, tuvo un éxito rotundo. El tiempo no fue suficiente para que intervinieran más lectores, pero-por suerte-  la Fundación tiene el propósito de volver a repetir esta experiencia  tan fructífera.
El segundo evento que elegí para comentar es la presentación del libro “Cuentos del pago”, del maestro José María Obaldía.

Presentación del libro 

Lamentablemente para el público, el presentador del libro, Sub Director del Departamento de lengua y literatura de la Academia Nacional de Letras Juan Justino Da Rosa, se tomó tanto  tiempo para su exposición- más de media hora- que no le dejó  tiempo suficiente al maestro- autor del libro y a quien queríamos escuchar con enorme gusto para deleitarnos con el gracejo de un narrador oral fuera de serie-. Da Rosa hasta cometió el error de contar las minucias de los dos cuentos que integran el libro- lo cual molestó indudablemente a muchos de los concurrentes, porque si hay algo que no se debe hacer en una presentación es precisamente eso: contar los detalles. ¡Por favor! ¡Queremos descubrirlos cuando los leamos!
Da Rosa en su extensa exposición 

Obviamente  al público  le interesaba escuchar al maestro Obaldía,  y obtener  su firma/dedicatoria para llevarse esa alegría a casa. La extensa exposición  de Da Rosa, anuló el placer de escuchar durante más tiempo a un  excelente narrador oral  y le quitó tiempo a él para dedicar y firmar sus libros.
¡ Al fín escuchando al maestro Obaldía!

Algunos maestros me comentaron que en otra presentación de un libro, se había armado “jaleo” por  el uso  excesivo de tiempo, porque las presentaciones tienen su límite puntual  y no se puede invadir  el horario de otro.

Sería interesante que las editoriales y los organizadores  pautaran  los minutos de exposición de los presentadores  para que no  se cometan más estos excesos.

Que conste que no fui la única que se sintió molesta. Ojalá que lo tengan  en cuenta para  corregir en futuras exposiciones.
El libro- con dos cuentos estupendos-, vale la pena leerlo.
 ¡Cómprenlo y léanlo porque yo no les voy a contar NADA DE NADA!


martes, 8 de octubre de 2013

PATRIMONIANDO

Antigua casa de Alfredo Baldomir convertida en nueva sede de DAECPU
LA NUEVA SEDE DE DAECPU

Los días  del Patrimonio en Uruguay,- sábado 5 y domingo 6 de octubre esta vez-  se han convertido en un acontecimiento interesante para conocer lugares que  se abren únicamente esos días al público. Como me quedé  en Montevideo, este año elegí dos actividades: La maratón de lectura de Mario Benedetti en el marco de la Feria del Libro (ya escribiré sobre ella)  y renovar el abono de carnaval para el 2014.
Se podrán preguntar: ¿Qué tiene que ver el Día del Patrimonio- mejor expresado el fin de semana patrimonial- con ir a renovar el abono carnavalero 2014?
En primer lugar, me avisaron que  la venta de abonos para los que ya lo habíamos sacado anteriormente se realizaba en esos dos días-en horario especial- y además me ofrecían conocer la sede nueva y ver espectáculos destinados a la celebración. Por eso, el domingo 6 fui a DAECPU- sigla  que significa: Directores Asociados de Espectáculos Carnavalescos Populares del Uruguay-. La nueva sede aún está en refacciones pero lo que pude ver da la pauta del esplendor que tenían las casonas del siglo pasado. Esta fue diseñada y perteneció al Arquitecto (también militar y político) Alfredo Baldomir Ferrari, que fue presidente de la República durante el período de 1938 a 1942 y que también fue el autor de lo que se conoció con el nombre de “el golpe bueno”- golpe de estado de 1942-. Pero volvamos a la casa que nos ocupa. Está situada en la calle Suárez 2944 esquina Fiol de Pereda, o sea la antigua “Caridad”.  (A propósito, ya que estoy “patrimoniando”: En un texto de Cuque Sclavo que se llama “¿QUÉ CALLE LE PONDREMOS?” –-siguiendo las indicaciones para abrir el vínculo lo van a poder leer-, Cuque  señala que el nombre de este médico- que   fue un benefactor porque  atendía sin cobrar a los que  no podían pagar-  era Alejandro Fiol de PERERA (No PEREDA, como le pusieron a la calle y como aparece en las citas que encontré en Internet.)


Una de las salas de la nueva sede 


(Y ya que estamos con el asunto del patrimonio: ¿Qué podemos esperar si a seres que marcaron la historia del país,- como este doctor-,  le colocan  su nombre a una calle-como  homenaje recordatorio - y  lo escriben mal?)
¡No me voy más por las ramas!- de todas maneras, ustedes se dan cuenta de que  estoy patrimoniando-¿no? Sigo con la casa de Baldomir que se convirtió-felizmente-  en la nueva sede de DAECPU. Las fotos hablan, no la voy a describir. Me alegra mucho que tenga-después de haber pasado por diferentes manos-  este nuevo destino  de albergar la sede cultural de la institución carnavalera.
Es de esperar que puedan  cumplir todas las aspiraciones que tienen en mente. Sobre todo el proyecto: “biblioteca”.  ¡Que se cumpla pronto!

 
Escalera principal decorada con obras de artista nacional
 
Uno de los cuadros que más me gustó 
 
Cachito de León y Charly Álvarez amenizando la tarde 

sábado, 5 de octubre de 2013

jose carbajal el sabalero todo jazmin.wmv

 Esta  canción de El Sabalero fue coreada por todo el público de la Sala Zitarrosa en el espectáculo de Numa Moraes. Una joyita.

CON NUMA, "ASÍ NOMÁS" TODO SE VUELVE JAZMÍN.

Numa Moraes, María Cristina Vares y Carlos Alemán 
Hace poco cuando comenté el espectáculo de Caetano Veloso, manifesté que siempre escucho con agrado a  Numa Moraes y dije que era nuestro Caetano. Y lo es. Sinceramente. El espectáculo del 4 de octubre del 2013  en la Sala Zitarrosa  fue magnífico.

Con una extraordinaria solvencia presentó las canciones de su último cedé, pero también cantó otras delicias del Norte, que-lamentablemente para mi consternación no incluyó-. Me refiero a las alegres canciones con acompañamiento del acordeón de Walter Roldán que fue uno de los músicos que tocó en la segunda parte del espectáculo. También fue excelente la participación del músico Mario Paz y los bailarines María Cristina Vares y Carlos Alemán, que al final, bajaron a  los pasillos y sacaron a bailar a personas  que participaron en forma alborozada. No. A mí  no me tocó- lamentablemente- porque le hubiera “pegado” con mucho  gusto  a una mazurca o  a  una polquita.

Los bailarines en el pasillo de la Zitarrosa 
La selección del cedé incluye temas de Numa Moraes y Washington Benavidez como es de suponer, pero la que le da el nombre es de Alfredo Zitarrosa: “Así nomás”. Revivió inolvidables canciones de Atahualpa Yupanqui, Carlos Enrique de Mello, Aníbal Sampayo, Osiris Rodríguez Castillos,  Marcos Velásquez,  Juan Cunha,  El Sabalero,  y  del propio Walter Roldán, pero además interpretó textos de destacados talleristas.
Con su simpatía habitual accedió a hacer varios bises a pedido del público que se fue contento con ganas de repetir la experiencia.
Otra instancia de baile y canto  con cambio de vestuario 
Es de esperar que Don Numa “no se amilane”-como se dice en el Norte- y “baje” a Montevideo más seguido a deleitarnos con sus canciones.
Estos emprendimientos de promoción de nuestros artistas nacionales me alegran el alma, porque son merecedores de todo el éxito del mundo  gracias a la calidad de sus  estupendos espectáculos. 

lunes, 30 de septiembre de 2013

MI CUQUETECA

Mi Cuqueteca 
Todas las personas cuquenses sabemos que  nuestro admirado escritor ponía como ejemplo de lentitud la antigua ferretería de barrio donde uno iba a buscar un tornillo y salía con otro –de distinto tamaño- para “ajustar” a prepo con una arandela, que luego el sanitario  que nos estaba arreglando la canilla de la cocina nos decía que no servía. Eso, después de un buen rato de esperar el turno, más el que se perdía en las  extensas divagaciones  tratando de explicar para qué y cómo tenía que ser lo que buscábamos.
Yo encontré otro ejemplo moderno de la vieja ferretería cuquense: los  quioscos donde se hacen fotocopias, se encuadernan y plastifican.
¿Alguna vez han intentado que les hagan un trabajo en el acto como bien dice el cartelito que tienen en la puerta? ¿No? ¡Prueben!
En primer lugar, les dirán que ese trabajo que llevamos  lo tenemos que dejar y retirar al día siguiente- como una de las mejores posibilidades-, porque en ese momento, el comercio está en “la hora pico”. Ustedes miran para todos lados y la verdad es que  lo único que ven  es otra viejita-parecida a Misia Dura-  comprando un paquete de pastillas  que- además-  ya está pagando para irse.
Ni siquiera en el quiosco de la esquina- ese donde nos atendía una dulce galleguita, que engrampó todos nuestros trabajos y  tesis durante años- logramos  que nos llevara el apunte. ¡Jamás! La antigua dulzura de la que nos atendía amablemente fue sustituida por una sistemática negativa menopáusica que no nos da ninguna clase de tregua. “No puedo para hoy” “Te lo hago para mañana”. Me ha pasado que le he dejado trabajo y al día siguiente ¡no está pronto! Y ahí sí, después de recordárselo, hace que el cartelito se convierta en realidad y me lo hace “en el acto”- (después de un día en la amansadora, por supuesto.) ¿Qué pasó con el encanto de petisa  de hace veinte años atrás? ¿Es que el marido ya no le hace  más “pat pat” ni  “foqui foqui”? (Sustituyan las onomatopeyas por el significado que les resulte más acorde ¿ta?) ¿Es por eso que está de mal humor?
Todo este preámbulo es para que sepan que pasé por muchos inconvenientes para reparar “Mi   Cuqueteca”. ¡Albricias!  ¡Finalmente lo logré! ¡Aquí está!
¿Cómo llegaron los libros del Cuque a mi biblioteca?
Como buena cuquense que escuchaba el programa de la tarde de la  radio Sarandí –donde el Cuque tenía su espacio- en la década del  ochenta,   fui comprando los libros a medida que se publicaban. Si no los compraba yo, me los compraba mi marido. Me parece que si mal no recuerdo me falta únicamente uno: “Los tangos del Cuque”. Tengo también los libros “serios”, los que son de Jorge Sclavo, pero hoy, quiero rescatar al Cuque, al Loquito ese que desde chico,  escribía una entrega por semana y dormía en los semáforos o en los ascensores porque para poder vivir tenía  que laburar de sol a sol en múltiples y variadísimas actividades.
El problema de mi cuqueteca es que las encuadernaciones dejaron bastante que desear, y por eso necesitaron reparación. Siempre tenía- y tengo- a mano,  alguno de los libros del Cuque en el revistero del dormitorio. Indefectiblemente, releerlos a la noche, seleccionar  las “grageas cuquenses” para ponerlas en la página del grupo”LAS BLOGUERAS DEL CUQUE” tiene la virtud de “sacarme” de la  realidad  por más engorrosa que sea y después me duermo  con una  enorme sonrisa.
Cuque: vos supiste muy bien aunque tu  mamá, Doña Aída, te haya dicho que eras “un amargado” - que  fuiste    “un crack”-aunque el prólogo  de “50 años al santo bleque” te salió demasiado  modosito:
“Desde 1959 hace 50 años, he vivido como un profesional del humor. Aunque nunca fui humorista. Humorista es un título demasiado grande. Soy un gustador del humor. Me gusta ver sonreír a la gente. Y me gusta mirarla.
Desde que leí por primera vez aquella descripción que hace Balzac de las manos de unos timberos en LA PIEL DE ZAPA hasta los magistrales, escuetos y discretos retratos de Julio César Puppo (El Hachero), dejé de aburrirme en ómnibus y tranvías. Con ellos aprendí a observar a la gente. Y a mí también, faltaba más, como buen ciudadano promedio y narciso que soy. Y porque soy gente.
(…) Benedetti decía que el Montevideo de su infancia “era verde, absolutamente verde y con tranvías”
El Montevideo mío fue más negro, más duro, pintado al bleque.
Pero con restos de pintura que quedaban en el altillo de mi Viejo, le fui poniendo color para alegrar esos muros que cuentan la historia de mi Montevideo.
Porque como decía Macedonio Fernández, ese filósofo argentino, que alguna vez, alguno, confundió con otra invención de Borges:

“Al humorista incumbe no sólo poner a las almas en estado de risa, sino también de esperanza”

Querido Cuque: fuiste y seguirás siendo un gran humorista porque nos observaste y  conociste tan bien que cada uno de nosotros  ha quedado “pintado” al bleque de una u otra forma. Tuviste la virtud de ponernos a todos “en estado de esperanza”. No te quepa la menor duda.
¡Gracias, Cuque por todo el humor que desparramaste en este territorio tan dispar! ¡Tus blogueras te queremos pilones y por eso, vamos a insistir hasta que se te reconozca como merecés! ¿Ta?  ¡Y.. feliz cumple, troesma! 

Cuque Sclavo en sus años mozos 

martes, 24 de septiembre de 2013

ESPECTÁCULO DE DANZA CONTEMPORÁNEA QUE VALE LA PENA IR A VER " SOBRE TUS CENIZAS"

Programa y flor que me dio Florencia al final 
Esta noche fui a ver este estupendo espectáculo de danza contemporánea que presentó la directora Sofìa Acosta acompañada en escena por dos bailarinas más: Florencia Ferrer y Ana Vázquez. Con una escenografía somera, una música y arreglos generales muy cuidados, más   un vestuario acorde y delicado, las tres se dedicaron a mostrar al público como los cuerpos -estos "envases" tan versátiles que nos acompañan- pueden manifestar el dolor por la pérdida de un ser querido en sus diferentes facetas. Están todas las etapas: la ira, la angustia, las múltiples preguntas que nos hacemos ante lo que fue inevitable y desde luego, la aceptación que nunca es pacífica ni para siempre porque el dolor perdura y aflora en sus distintas manifestaciones cuando menos lo pensamos. 
Está también magníficamente expresado el círculo vital- el que hace la propia naturaleza que nace y muere constantemente- y también delicadamente vemos el "dejar ir"- con la sutileza de los globos que se desprenden de las manos o las cenizas y flores que se esparcen al final. Realmente una magnífica obra que lamentablemente estará únicamente el jueves 26 porque el miércoles el teatro no ofrecerá la función. 
¡No dejen de ir a verla! ¡ Les gustará sin lugar a dudas. Mis felicitaciones a las participantes  y a todos los que hicieron posible esta belleza. 

sábado, 21 de septiembre de 2013

Tengo saudade - Héctor Numa Moraes (1988)

Caetano Veloso - Um Abraçaço

CAETANO UN ABRAZAZO

Caetano en comunicacón plena con el público 
Sigo con el inagotable  tema de los gustos. Esta vez me voy a los musicales. Hoy, mientras estaba cocinando, puse la TV para escucharla como si fuera una radio. De pronto,  surgió la voz inconfundible de  Héctor Numa Moraes.  Ahí sí. Dejé lo que estaba haciendo para prestarle la atención que se merece este magnífico cantante, compositor y guitarrista de los pagos de Tacuarembó. Su presencia, por asociación, me llevó a la de Caetano Veloso que el  18 de septiembre después de los días de tormenta que inundaron medio país, se presentó  en el Teatro de Verano Ramón Collazo.
Esta vez estuvo  acompañado por tres  excelentes músicos: Pedro Sá, Ricardo Dias Gomez y Marcelo Callado. Una especie de banda de “rock económico” como el mismo declaró en alguna de las entrevistas.
La noche se presentó helada, todos vestíamos prendas invernales: bufandas, gorros, guantes, camperas y hasta ponchos (yo realmente lamenté no haber llevado uno de los míos)  para soportar la heladísima temperatura al aire libre.
Caetano presentó con la solvencia que lo caracteriza su último trabajo: “Abraçaço”. No le gustó a todo el mundo, quizás  porque todo lo que cantó fue de  esta  última producción.  A mí sí. Mucho. Cuando algo a alguien me gusta, soy  incondicional: me sigue pareciendo siempre atrayente, y continúa gustándome con la misma intensidad a través de los años. Así me pasa con Numa   y con Caetano. ¡Y con tantos otros!  Soy de gustos promiscuos o variopintos. Para que no se me “entreveren” con el significado de “promiscuos” que quiere decir eso que están pensando pero que en su primera acepción significa: “mezclado confusa o indiferentemente”- voy a emplear “variopintos”,  así no se me van para el lado de los tomates.
A Numa  con su guitarra y  su  voz que interpreta con sentimiento todos los temas, lo escucho con sumo agrado. Me trae el sonido del Norte, con las palabras  usuales de la zona. Me hace acordar a mi padre-que no era de Tacuarembó, sino de Treinta y Tres,  pero que tenía ese gracejo en el vocabulario que únicamente emplean los oriundos del lugar-. -“¿Te ayeitás?”  Me preguntaba en los primeros tiempos cuando me llevó a vivir con él y la familia que había formado. “Ayeitarse” significa “acostumbrarse”. No era el vocabulario  usual de mi madre, era el de él. Por eso digo que Numa me trae el sonido del Norte y con él también viene envuelto el recuerdo de mi padre.
Caetano me trae envuelta a Bahía- su tierra- y al Brasil- su país. No importa que haga bossa nova, o  rock. No importa que tenga el pelo canoso- que le queda estupendo- y  71 años.  Él es siempre un bahiano juguetón. A veces se pone triste o  quizás melancólico,-algún  pánfilo periodista le ha preguntado si le duele envejecer, -y sí, bobeta,  claro que duele-  pero renace a través de la creación y vuelve a sonreír.  Inconfundible con su timbre de voz, su simpatía, su don de gentes, sus movimientos de colita, su ritmo para bailar, su voz y sus letras plenas de sentido.
Caetano: No sé si te diste cuenta de que había MUCHAS que te querían dar el “abraçaço” EN VIVO Y EN DIRECTO, - el abrazazo y  MUCHO MÁS,  a juzgar por las cosas que te gritaban  y que yo oía perpleja por el desparpajo-.  Las que te gritaban  no eran precisamente unos  loros viejos, sino muchachas jóvenes que deliraban y bailaban con tus canciones. Yo también. Volví azul de frío, pero absolutamente feliz. *



* Quise poner dos vídeos en esta entrada pero no supe hacerlo. Van separados más arriba. La emotiva  canción de  Numa Moraes se llama "Tengo saudade"- esa hermosísima palabra portuguesa  que no traduzco  por nada del mundo porque no hay palabra en español que dé su  verdadero significado-. Así se dice  en el Norte, así la canta  -estupendamente- Numa, así la empleaba mi padre. El vídeo de Caetano es la también bellísima canción Um abraçaço- que se puede traducir por "Abrazazo"- con la misma idea- pero ahora que descubrí donde rayos está la  "ce con cedilla"  en mi computadora,  la tienen en portugués y en  español. Ojalá que les gusten las dos. 






lunes, 16 de septiembre de 2013

GUSTOS VARIOPINTOS

Amos Oz 

Cuque Sclavo 

Hace poco  escribí el texto: “De olores  y sabores” que a juzgar por los comentarios que me hicieron por mail, por facebook y en el mismo blog, levantó una cantidad de  muy  diversas  opiniones.
Hoy voy a seguir con el tema, pero ya no exclusivamente sobre el olor o el sabor de la piel  sino sobre los gustos en general.
Cuando era joven ocultaba pudorosamente mi gusto por la  murga, o por el candombe. Mi razonamiento iba por los cauces que me exigía la sociedad. ¿Cómo una Licenciada en Letras, con varias maestrías, podía “confesar” gustos tan “burdos”, tan “populares”? ¿Qué iban a pensar los padres de mis alumnos y mis  propios alumnos si un día me veían zangoloteándome entre el público de Las Llamadas o en un tablado cantando fervorosamente las letras de La Catalina? Me habría sentido  como si me hubieran encontrado con un amante-de chocolate- desnuda en la cama. Lo oculté rabiosamente. (Me refiero a mi gusto por las manifestaciones populares -ustedes me entienden-). Pero un buen día me jubilé y me sacudí el yugo. Hubo  “otra barrera” que no me costó ningún trabajo saltar ya que mi propio marido me decía “África ruge”. Pues bien. “África ruge” empezó a ir al Sporting y al Teatro de Verano Ramón Collazo a ver  espectáculos de carnaval. Me acompañó siempre, y –además- le  había empezado a gustar a él también.
La frutilla de la torta- ya conté mi experiencia en “Abonada primeriza”- fue este año cuando por primera vez fui  al Teatro de Verano Ramón Collazo durante las tres ruedas a ver TODOS los espectáculos de carnaval, TODAS las noches. Me despaché a gusto.  En el lambriz  de mi escritorio, debajo de mis títulos, pegué los adhesivos de los espectáculos que más me gustaron. Me despojé de todo el antiguo pudor.
Pero lo popular no es lo único que me atrae. También me saqué un abono  del SODRE. Elegí cuidadosamente los espectáculos para concurrir al lugar que seleccioné con anticipación. El SODRE,  alimenta parte de mis “gustos cultos”-que también los tengo.
¿Son mis únicas vertientes? No. Me gustan Caetano Veloso,  o Gal Costa, tanto como Vicentico, o Rod Stewart o  Willie Nelson, o María Marta Serra Lima, o Carlos Vives,  o  Yamandú Cardozo o Agarrate Catalina o Cayó la Cabra, o una buena cuerda de tambores o Mozart, Vivaldi, Chopin, Mahler,  Brahms.
Ni que hablar de mi lado más  romanticón: Los Panchos, José Alfredo Jiménez- suegro de mi amiga mexicana Angélica Jiménez-  Miguel Aceves Mejía, Jorge Negrete,  Pedro Infante. Los mexicanos por herencia materna.  Y hay mucho más. Basta escuchar un rato la música que tengo en un  par de  pen drives para comprobar la extraordinaria variedad que va desde lo más terraja o plancha hasta la más sublime música de meditación.
¿Gustos gastronómicos? También variados. Me encanta tanto una  parrillada completa - con molleja, tripa gorda y chinchulines también-, como una buena pasta con un estupendo tuco casero más el acompañamiento de un buen vino. Y, por supuesto, las comidas regionales de los territorios que visito, porque  el aprecio de cada lugar debe incluir necesariamente sus comidas y bebidas típicas.
En gustos literarios lo mismo. Leo con tanto gusto  a Rosa Montero, como a  Paul Auster,  a Gay Talese,  a Sandor Màrai  a Irene Nemirovsky  a Amos Oz,  a mi adorado Julio Cortázar;  y llevo en lo más profundo de mi corazón a  Cuque Sclavo- uno de mis más queridos costumbristas- y  a Julio César Puppo, “El Hachero”, nuestro “Mariano José de Larra” según el propio Cuque.
¿Soy única? Tampoco.

Esto es lo que afirma  STEPHEN FRY:
“Una persona puede ser fanática de lo digital y a la vez leer libros; puede ir a la ópera, mirar un partido de críquet y reservar entradas para un recital de Led Zeppelin sin partirse en pedazos. ¿Te gusta la comida tailandesa? ¿Pero qué tiene de malo la italiana? Epa, calma. Me gustan las dos. Sí, se puede. Me puede gustar el rugby, el fútbol y los musicales de Stephen Sondheim. El gótico victoriano y las instalaciones de Damien Hirst. Herb Alpert & The Tijuana Brass y las obras para piano de Hindemith. Los himnos ingleses y Richard Dawkins. Las ediciones originales de Norman Douglas, y además los iPods, el billar inglés, los dardos y el ballet”. *

*Diario La Nación.  Artículo: Sygmunt Bauman: la cultura en la era del consumo. 30 de agosto de 2013

Irene Nemirovsky con su gato negro
Por lo tanto, soy de gustos variopintos;  “pellizco” un poco de acá, otro poco de allá, todo mezcladito, y –ahora- aceptado plenamente sin ningún tipo de pudor,  y  sin ambages.  ¿”Tamo’”?