martes, 21 de agosto de 2012

Otro bastión que se fue: la Conaprole de Pocitos

El último bastión cerrado : La Conaprole de Pocitos, pintarrajeada-como corresponde- por vándalos
Estuve afuera unos cuantos días, “perdí” –por decirlo de alguna manera-  mi querida camarita de fotos Canon Power Shot A 480- último regalo de mi esposo-  en un restaurante de las alturas-Invoqué a las deidades incas para que castiguen al que no la devolvió- quiérase o no, es un robo también quedarse con algo ajeno, sobre todo si está lleno de recuerdos- pero aquí estoy tecleando y preparando esta entrega para el blog con las fotos que me quedaron en el archivo.
El tema de hoy es tan melancólico como el día: el cierre de otro estupendo bastión. Ahora que estamos cerca de la tan promocionada “Noche de la nostalgia” o “Noche de los recuerdos” o como se la quiera llamar,  ¿quién no recuerda haber pasado algún buen momento en la hoy ya cerrada “Conaprole de Pocitos”? ¿Quién no festejó algún cumple o acontecimiento especial,  tomando uno de sus deliciosos tragos acompañado de una cantidad inconmensurable de platitos repletos de delicias, frías primero y calientes después? ¿Quién no almorzó o cenó o tomó el té en sus estupendas instalaciones atendido por unos mozos “a la antigua” en cuanto a buen servicio y cordialidad? ¿Quién no disfrutó de un buen “gateau”  de chocolate o de durazno o frutillas con chantilly mientras miraba la playa de Pocitos? Yo creo que cada uno de nosotros guarda algún recuerdo de este emblemático lugar. Yo no sé el motivo por el cual cerró. Tampoco hago un “juicio” sobre el particular, pero sí lamento muchísimo que estos bastiones netamente uruguayos desaparezcan en aras de otros que no son nuestros como los tantos “comipasos” de hamburguesas y coca cola que nos han inundado absolutamente. En Montevideo ya no queda ningún refugio como la Conaprole. Todo lo que existe en la actualidad son bares, restaurantes  o negocios “funcionales” donde se puede comer o beber pero sin la atención de calidad que se brindaba allí.
Interior desolado de la Conaprole de Pocitos
Recuerdo otros lugares similares también desaparecidos: “Payaso”- en la Galería Yaguarón- ;“Sokos”- en 18 y Yi,- en el mismo lugar donde era la Conaprole “original”- y ahora desapareció el último: La Conaprole de Pocitos. No queda-lo vuelvo a repetir- ningún  lugar que brinde la dedicada y cordial atención sumada a la excelencia de la mercadería siempre fresca, siempre suculenta, siempre perfectamente presentada. ¿Un Montevideo gastronómico  que se va? ¿Era únicamente “gastronómico”? ¿No formaba  parte de nosotros, los uruguayos?
Imágenes de un pasado que se fue
¡Dios mío! ¿Qué “otro” Montevideo lo sustituirá?

4 comentarios:

  1. Recuerdo que mi madre nos llevaba, a mí y a mi hermana, a comer un yoyo en la Conaprole de Pocitos, porque los de ellos eran los mejores. Para nosotras era un regalo especial ir allí. Todavía recuerdo la emoción que me causaba estar parada de este lado de la vitrina de las tortas y masitas, viendo cómo el encargado o la encargada elegía mi yoyo para ponerlo en un plato blanco. Quién sabe por qué uno recuerda esas cosas, pero para mí La Conaprole de Pocitos es sinónimo de emoción infantil.

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  2. pero no està remozada?

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    1. La Conaprole de Pocitos-dicho sea de paso fue la última- desapareció. En su hermoso local se puso otro de venta de automóviles; por eso fue para mí el motivo de esta crónica. Gracias por los comentarios.

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  3. no volveré a Uruguay porque cerrò la Conaprole de Pocitos, qué làstima!!!

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