miércoles, 12 de noviembre de 2014

POCHO, EL PLOMERO,peripecias de una refacción


El bañito en plena faena de "El Pocho" 
Ya les conté sobre cómo solucioné el problema con los filtros de las canillas. El duchero ya fue “otra cosa, mariposa”. Como expresé, los “sieteoficios” ya no abundan y cuando se da con uno, hay que ver cuántas mañas ha desarrollado para cobrar más y mejor por cualquier reparación por  más ínfima o pequeña que sea.
Los cuentos suelen ser infinitos. Ya lo decía el Cuque en el comienzo de una de sus crónicas memorables “Esperando al Chocho”:
“No recuerdo en cuál de sus películas o entrevistas, Woody Allen emparejaba la dificultad de encontrar a Dios con la de ubicar un plomero durante un fin de semana en la ciudad de New York.”
Para el Cuque, el drama era “encontrar al Chocho”- ese sieteoficios que hace de todo, y sobre todo, sabe lo que nosotros no sabemos.
Para mí el drama fue “localizar” un plomero-que ya no se llaman más así. Ahora son “sanitarios”- más técnicos- . Que los hay los hay. Pero hay que encontrarlos, traerlos, mostrarles lo que queremos o precisamos y ¡convencerlos!
El Pocho vino. Ya saben –porque ya les conté- la estratagema que empleé-

Se armó flor de escombro

No señor,  no hay porqué sacar el bidé ni el inodoro, los caños de esos artefactos ya fueron cambiados convenientemente cuando se recicló el baño. Lo único que tiene problema es el duchero. No sale agua fría, y la caliente sale en cuenta gotas. Ah pero hay que romper pared. Sí hay que romper pared. ¿Tiene más azulejos? Sí tengo, porque cuando se  hizo el recicle del baño,  se compraron de más por si las moscas. ¿Está segura de que le hicieron los caños? Sí. Estoy segura. Así sucesivamente.
"La picada"-de la pared 

 Otro  que me habían recomendado en Acerenza, ni siquiera vino a ver el trabajo. Habló conmigo  un par de veces, le expliqué, -lo mismo, por supuesto- y me quedó de mandar al hijo- que según él sabía más que él mismo- Pero resulta que el hijo se la debe haber pensado bien pensada y no quiso venir. “Porque por lo bajo, ya que había que “romper pared”, indudablemente me iba a cobrar cinco o siete mil pesos”. (Saltó del 5 al 7 así no más. Sin ver nada de nada,  de  "oído" total.)
Un poco menos de escombro, pero hay polvo por todos lados

Le agradecí y seguí parlamentando con el primero. Una vez me falló. El operario se había lastimado. A la semana siguiente acordamos nueva fecha. Ordené de nuevo todo mi itinerario. Llamé a una amiga para que me viniera a dar una mano- quedé sin baño mientras se picaba la pared- y finalmente, el “milagro” se produjo. 
Ya está la famosa "ducha teléfono"- no, no es celular- no 
Se empiezan a colocar los azulejos nuevos 


Por suerte, ninguna de las nefastas predicciones se cumplió. Tengo duchero nuevo, una ducha-teléfono- con buena presión de agua. Había caños de cobre- que no se oxidan porque no pueden- y el agua volvió a pasar con normalidad por el nuevo artefacto.
¡Bendiciones para el Chocho, o el Pocho o como se llame!
¡Albricias! 


Y finalmente ¡ trabajo concluido! ¡ A limpiar! ¡ A bañarse! ¡Ya! 

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