domingo, 10 de noviembre de 2013

MI ABUELA POSTIZA: LA NONA LUCÍA

Matambre a la sidra 
Yo no conocí a mi abuela materna,  según me contaron, falleció cuando mi madre tenía apenas tres meses. Recuerdo que mi madre solía mostrarme una única foto que tenía de ella y me decía que yo era muy parecida. A mí me gustaba mirar a esa joven de pelo y ojos claros, vestida a la usanza campesina europea, que sonreía vagamente. Con los años y las mudanzas la foto se me perdió. En cambio   tuve  una abuelita postiza,  que era la madre de mi madrina, de quien tampoco tengo fotos, pero sí muchos recuerdos gratos.
 
"Niños envueltos" con arroz 
La nona Lucía era italiana y había venido al país con su esposo, con quien vivió en Uruguay trabajando día y noche, como solían hacerlo los emigrantes, pero un día, lamentablemente, él se enfermó y murió y  Lucía quedó sola con una numerosa prole para criar. Los hijos varones más grandes salieron a muy temprana edad a trabajar de canillitas-vendedores de diarios- y ella quedó a cargo de un hotel de emigrantes o sea lo que se llamaba en la época, una pensión,  con los más chicos y las niñas. En total  creo que eran nueve o quizás habían sido más, porque tengo entendido que alguno había muerto en la primera infancia. Algunos hijos fueron músicos. A las hijas las fue casando una a una, en lo posible con otros tanos o hijos de tanos. Su política con las hijas mujeres era muy clara; cuando algún “gavilán” se acercaba a alguna de las jóvenes  dando vueltas en una ronda que se llamaba “dragoneo” la que salía a la puerta era la abuela Lucía que entablaba  un diálogo más o menos  así,- según lo que ella misma me contaba-:
-¿Osté de dónde e’?
Ahí el pescado “in fraganti” declaraba, de tal o cual lugar. Si era italiano, mejor.
¿Y qué hace todo’lo día  por acá?
 Otra vez, el pobre contestaba, que le gustaba tal o cual de las muchachas etc. Apenas tenía el nombre de la cortejada la llamaba a la puerta y les decía a los dos:
-Buono- ahora osté’ viene  lo’ día’, marte’, jueve’ e sábado; de 9 a 10; por un tiempo…… Depué’ la bambina se prepara pa’ casarse. Nada de calentá siya por mucho tiempo… ¿Capishe?
Así me relataba cómo había hecho para casar a “las muchachas”. Obviamente,  para que ninguna de ellas apareciera con ninguna “sorpresa” antes del casorio, la nona realizaba una cobertura de vigilancia que ya la quisiera  tener actualmente el Ministro del Interior.
Sus consejos eran también sumamente prácticos, y no tenía ningún reparo en dármelos.
-¿Vo tené algún dragón? Me preguntaba cuando yo andaba por los trece o catorce años.
-Va bene. Vo, de acá pa’ rriba decá que toque nomá –señalaba la zona del pecho…..- pero de acá pa’bajo ¡nada! Decía enérgicamente señalando las adyacencias del vientre, mientras yo me ponía de todos colores.
- Depué’ que se case. ¿Oíte?  Depué’  que se case,-figlia mia- enfatizaba-  que toque todo lo que quiera ante’ ¡No! y largaba una carcajada sonora.
-“Niente, niente, niente” ante’ de casarse ¡no! Era la consigna.
Otro consejo- que tenía un tono  similar – a su peculiar modo, claro, se refería a la conquista del hombre. Más bien al “hacerse querer” que es al fin y al cabo, lo que   más se  aprecia en la vida. (Al menos, yo, lo que siempre busqué fue  eso: “hacerme querer”.)
Al hombre- decía socarronamente- cuando te casá’ hay que conquistarlo por acá- señalaba el bajo vientre,- depué’ acá,- y señalaba el estómago e’ dopo llegás acá y señalaba el corazón.
Ese era el camino ideal: sexo,  estómago,  corazón.
 
Postre "Manjar del cielo" ¡También aprendí a  hacer postres! 
Donde quiera que estés nona Lucía, ¡gracias!…….Hace muchísimos, muchísimos años que… ¡aprendí a cocinar!







3 comentarios:

  1. Que personaje la nona Lucía !!!!! Que suerte tuviste de tenerla ! Un beso Alfa !

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  2. Alfa querida !!!! Hace tiempo que no leía tu blog. Como te asome hace dos días, tuve ...llamèmolos "problemitas de salud". Pero me repuse y acabo de leer tu escrito sobre la abuela postiza. Alfa eres muy dulce y hábil en el mismo tiempo para expresar esos revivir de recuerdos. Con la edad, ( hablo por mi caso, ya que tu para mi eres casi una niña), con la edad, decía, como el futuro se acorta siempre mas, se alarga el pasado. "Hala pa` ca y hala p `alla" , para que la cobija alcance. Te leí con constante sonrisa. Con religiosidad. Gracias, Alfa, me enterneciste. Abrazos.

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  3. ¡Gracias por los comentarios! ¡Es cierto, la nona Lucía fue todo un "personaje"! Yo la recuerdo con mucho afecto. Llenó completamente mi infancia y adolescencia con su humor y su sabiduría socarrona. Además era de una alegría contagiosa. en las fiestas familiares bailaba de todo con un vigor inusitado para su edad- y yo la seguía porque también me encantaba bailar- La nona Lucía forma parte de mi "pasado feliz". Cada vez que estoy cocinando indefectiblemente me acuerdo de ella. jajaja

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