domingo, 3 de noviembre de 2013

LA PELÍCULA SOBRE HANNAH ARENDT

Barbara Sukowa la actriz que encarna a Hannah Arendt en la película

Las personas que leen mi blog saben de mi gusto por los trabajos biográficos  hechos  con seriedad y dedicación, por eso entenderán que  fui a ver la película “Hannah Arendt” apenas se estrenó. Está basada en  un período  de la vida de la teórica y política alemana de origen judío que pudo huir a los Estados Unidos, donde logró vivir - “apátrida” desde 1937-  hasta que consiguió  la ciudadanía estadounidense en 1951. Sobre este hecho-doloroso para todos los judíos que quedaron en esa condición- ella dirá: “Las personas eran ingresadas por sus amigos en campos de internación, y por sus enemigos en campos de concentración.” Su caso no fue único y aislado. Yo tengo muy presente el caso de la escritora Irene Nemirovsky  que murió lamentablemente en un campo de concentración, en Auschwitz, lo mismo que su esposo. Sus hijas se salvaron por la intervención de amigos de sus padres e incluso una maestra que las escondieron hasta lograr asilarlas en los Estados Unidos. Con ellas se llevaron  una maleta con las obras de su madre. Las que lograron la fama después de muchos años. Me acordé de Irene porque ella también fue tildada de “antisemita”-por la descripción excesivamente “realista” que hace de los judíos en sus novelas. Hannah Arendt también fue considerada “antisemita”.  ¿Por qué?
Hannah Arendt consiguió ser enviada a Israel  como reportera de la Revista The New Yorker, para presenciar el juicio que se le hizo a Adolph Eichmann –capturado y detenido en Argentina por el servicio secreto israelí “El Mossad” en 1960 -y a raíz de este hecho escribió un libro que resultó muy polémico, muy discutido y probablemente NO entendido en forma cabal que se llamó: “Eichman en Jerusalén” – “Un informe sobre la banalidad del mal”.
Yo leí fragmentos de este libro y no me quedó la impresión de  que Hannah Arendt hiciera una “defensa” de Eichmann  ni que su postura filosófica que llamó “la banalidad del mal” haya sido “antisemita”. Lo que ella afirmó fue que Eichmann no le pareció “un monstruo” sino un  tipo  corriente, y mediocre que creyó- y fue lo que sostuvo hasta que lo condenaron a la horca- que “cumplió las órdenes de sus superiores”. No se le pasó ni remotamente por la cabeza desobedecerles. Hizo lo que le mandaron; tampoco  reflexionó sobre las órdenes que le dieron.  Las cumplió lisa y llanamente sin ningún tipo de cuestionamiento, ni reflexión crítica, ni remordimientos.

Adolph Eichmann en el juicio  

Arendt  también fue muy criticada por mencionar a algunos judíos que- en el campo de concentración- asumieron el papel de “líderes” y también “cumplieron” órdenes, sin pensarlas ni cuestionarlas- obedeciéndolas- lo mismo que hizo Eichmann-  a quien Arendt consideró un hombre común, probablemente con afán de trepar socialmente siendo un “instrumento”  eficaz y llevando a cabo “la técnica de gestión” que le pedían sus superiores. En resumen: Arendt lo que sostiene es que Eichmann no estaba loco, ni era un psicópata, era un tipo del montón que SIN PENSAR, NI CUESTIONARSE, es decir sin motivación maligna, cumplió escrupulosamente  con lo que le encomendaron.
 ¿Acaso no hicieron lo mismo los militares que torturaron, vejaron, robaron niños, enajenaron identidades, humillaron a más no poder a los que no pensaban como ellos? Lo que sostiene Arendt es que son culpables, -no los exime de la culpa-; merecen el debido castigo,  pero han  sido: “operarios”, “obreros” obedientes dentro de un sistema que no cuestionaron con determinados valores inculcados pero NO pensados.  Tampoco se preocuparon por las consecuencias de sus actos. Se cumplían “por mandato de superiores”. (La tan famosa y también debatida y llevada y traída en nuestro país “obediencia debida”.)
De la misma manera- siguiendo el razonamiento de Arendt- el gobierno francés le negó la ciudadanía a ella y a otros que no la tenían, como  fue el caso de la misma Nemirovsky que había recibido educación superior en la Sorbona, hablaba, escribía y leía en francés como si fuera su lengua materna porque la había aprendido desde temprana edad con su institutriz francesa- la madre rehusó ocuparse de ella y también se negó a albergar a las nietas cuando sus padres fueron asesinados-.
Es decir, Arendt aunque fue acusada por muchos judíos-incluso por  sus amigos más íntimos  de “antisemita” , en realidad, no defendió a Eichmann que indudablemente merecía la muerte por ser culpable de “no haberse cuestionado ni pensado” que lo que hacía estaba mal.
De la vida personal se destaca su relación amorosa con el filósofo Heidegger de indudable influencia en su pensar  y la cálida relación afectiva  con su  segundo esposo Heinrich Blücher.
En la película, el papel de Hannah Arendt-una mujer de gran fuerza espiritual y de gran tozudez- lo encarna impecablemente  la actriz Barbara Sukowa.
No les comento  más nada. ¡Vayan a verla y después me cuentan ustedes!





3 comentarios:

  1. Gracias por tu comentario, Marlene. Tenías razón salió tres veces, pero lo publiqué una sola ¿ta? Besito

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