viernes, 27 de enero de 2017

CRONOPIO Y REGALO

Un cronopio según Cortázar. (Tomado de Internet)


En primer lugar: ¿Recuerda usted lo que es un “cronopio”? Por las dudas se lo recuerdo. Son unos seres “verdes y húmedos” que inventó Cortázar hace muchos años y quedaron plasmados en su libro “Historias de cronopios y de famas”. Son especiales. Están siempre en el lugar donde NO deben estar, dicen lo que NO deben decir, pierden los números ganadores de la lotería, cuando viajan los hoteles están llenos, y los medios de transporte sufren demoras insólitas. Siempre. ¿Le suena?  Además cuando a dos amigas españolas se les ocurre enviar  por correo un “regalo sorpresa” se forman unos sorprendentes nudos aduaneros para “liberarlos” de las nuevas trabas que se les han puesto. ¿No lo sabía? Las amigas tampoco. Pobres criaturitas inocentes. Dulces españolitas esperanzadas en que llegara el calendario de Madrid y este cronopio saltara de deliciosa felicidad. Pero no. En cambio, recibió una desagradable:
“NOTIFICACIÓN DE ENVÍO SOMETIDO A RETENCIÓN ADUANERA”
Así nomás.
Hasta el vocabulario es  jodido y nos hace acordar a viejas épocas militares.  “Sometido”- es  una antipática palabreja y “retención” ni te digo.
Entonces, al cronopio, pobrecito,  no le quedó otro remedio que empezar a hacer los trámites correspondientes. Entró a la web del correo, sobre la mano izquierda vio todos los preciosos apartados, seleccionó el que le pareció apropiado y empezó laboriosamente dele que te dele,  a llenar datos. Pero, entre los datos, debe declarar el monto del obsequio. ¡Oh! ¡Caramba!- se dijo a sí mismo, pero en realidad no dijo eso, y todos los que conocen cronopios saben que no es ese el vocabulario que usan- De todas maneras,  no le quedó más alternativa que llamar a sus amiguitas y pedirles la factura. Pero, como es un cronopio nada le resultó fácil. Las chicas NO tenían factura  porque compraron el obsequio en un “mercadillo solidario” – que debe ser un puestito como los de la Feria de Tristán Narvaja ¿vio?- En la notificación, sobre la mano derecha había un numerito de teléfono; hizo la consulta pertinente. Le sugirieron que pusiera un importe estimativo. Y esperaban que no fueran más de 50 dólares. Al cronopio, esperanzado-como todo cronopio que se precie-, que ya ha obtenido todos los datos posibles de sus sorprendidas amigas, se le ocurrió entrar a la web de “Bomberos ayudan”- porque  lo que le enviaban como “regalo sorpresa” era el calendario solidario 2017- y ahí vio que el precio era de 10 euros. Como el formulario pedía el precio en dólares, diligentemente, maquinita en mano lo convirtió. ¡Bien! ¡Logrado! Al rato, recibió un correo electrónico con este texto: “Usted ha seleccionado un local de Correo para realizar el pago”. ¡Recórcholis!  ¡Hay que pagar! ¡Upss! No se sabe porqué pero hay que pagar “gestión administrativa”. En realidad el cronopio queda con un enormísimo  signo de interrogación en su bocho porque la “gestión administrativa” la está haciendo  -en vivo y en directo- , ayudada por un asesor, desde ayer. Oh! Sin embargo, hay  que pagarle a la Dirección Nacional de Aduanas, pero, en una agencia del Correo. 5 dólares.  Otro gran signo de interrogación en la cabezota del cronopio. Bien. No termina ahí la cosa. Sigue. También recibe otro correo con la inscripción de NOTIFICACIÓN DE ENVÍO SOMETIDO A PAGO DE CORREO URUGUAYO.
Ta. Ahí dice que el envío ha sido “liberado”-fíjese que delicadeza, otra expresión de corte más bien policial o militar- no se crean, es cronopio, y como todo cronopio quiere su regalo,  pero como   la chota está mirando “El marginal” está modernísima en vocabulario de ese estilo y más - y que una vez que pague los “servicios” de Correo será encaminado a destino. O sea a la  casa. Espero.
A fin de año, con todo el rrioba revolucionado, no era tiempo propicio para emprender la excursión hasta el correo. Claro. Es una excursión porque el “barrio de alta gama” –que es Punta Carretas, para el que no lo sabe- NO tiene ninguna agencia de correos. El lunes, 2 de enero, con los vapores del alcohol de fin de año, convenientemente disueltos, se fue hasta el correo de Benito Blanco, barrio Pocitos,  y pagó los 5 dólares-en pesos uruguayos, porque dólares no tenía- Ta. Llegó otra notificación por correo electrónico que afirma que “el pago de XXXX se ha realizado con éxito el día “N/A”. No sabe lo que quiere decir “N/A” pero le gusta, y  está dispuesta a volver a usar la expresión así como ya usa otra que no dice mucho pero que queda fenómena “a los efectos pertinentes”.


¡Y llegó, el calendario llegó! ¡ Albricias! ¡Y el cronopio estaba en la casa para recibirlo y estampó su primera firma electrónica que no ni no! Y ya está convenientemente dispuesto en el lugar de siempre. Cronopio y regalo. Un tema como pocos, gracias, millones de gracias a las valientes amigas españolas que sortearon todas las dificultades. Angelitos de Dios. Son dos primores. De verdad.

       


1 comentario:

  1. My Gooooood ! Creo que nunca se me ocurrirá enviarte un regalo desde Argentina.
    Resultará más sencillo llevarlo en mano, de paso paseo un poco. Hace unos meses recibí unos libros de España y no tuve esas dificultades. Tal vez estén copiando a los vecinos uruguayos para jodernos la vida a los pobres cronopios.
    Beso, Alfa !

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