martes, 18 de octubre de 2011

"A SEGURO LO LLEVARON PRESO"

¿Serán los dedos de los cacos?
En la nota anterior me referí a las frases hechas que se dicen-muchas veces- sin ton ni son o para salir del paso en una forma lo más airosa posible.
Hoy, parto de este dicho popular para plantear otro tema que nos preocupa mucho a los habitantes de este “bendito país” como dice Sánchez Padilla.
Hace  tiempo que estamos  alarmados por la creciente inseguridad que se ha instaurado  en la sociedad sin que se vea por parte de las autoridades una actitud de búsqueda de soluciones efectivas. En la actualidad, todos podemos  ser víctimas de una rapiña, de un asalto a mano armada cuando vamos a pagar la luz, o en un viaje en ómnibus, o  de un arrebato de nuestro exiguo monedero en una esquina. No importa si hay o no hay gente presente porque los “motochorros”- nombre “modernoso” para los ladrones que usan moto para cometer sus fechorías (término probablemente “copiado" de nuestros hermanitos argentinos)- proceden con una velocidad vertiginosa a plena luz del día.
Hace unos días, al salir del Shopping Punta Carretas, vi a un par de forajidos en moto que rapiñaron a una turista que llevaba  una cartera de esas de moda, es decir con capacidad como para llevar un guardarropas completo. El procedimiento fue instantáneo: la  turista estaba esperando la luz de cruce en la esquina de Solano García y Ellauri, de inmediato apareció la moto a una velocidad increíble, con esa misma velocidad subió a la vereda y le arrebató el bolsón a la azorada mujer que únicamente atinó a gritar: My money!  My money! God, my money!  Cuando los guardias del Shopping acudieron, los ladrones- que partieron con la misma velocidad del comienzo- deberían estar – por lo menos- en Maroñas. La desgraciada mujer lloraba y gritaba como una magdalena. Yo pensé que era otra pobre a la cual le habían vendido el cuento del  “país seguro” donde no hay robos de ninguna especie. Lógicamente, los que publicitan al país como “seguro”, lo comparan con otros donde siempre hubo una delincuencia feroz, y les hacen creer a los incautos turistas que ,  el Uruguay,  sigue siendo el país de las vacas gordas, el que era nombrado como: “la tacita de Plata”, la “Suiza de América” y cuyo eslogan- positivo era-: “Como el Uruguay, no hay”. Nada más alejado de la realidad.
Las medidas que se toman son mínimas y además, no son efectivas. En los bancos no permiten el uso de celulares-pero todos sabemos que los ladrones los usan desde  afuera y avisan a otros de tal o cual cliente que comete el error de salir con dinero-; tampoco permiten entrar con cascos o lentes negros, sin embargo aún así, los robos se cometen porque la especialidad de los cacos  es-precisamente- burlar la seguridad. Hace unos días entré en un banco para hacer una gestión. Llevaba lentes con una mezcla de antirreflejos y aumento para leer: el guardia me los hizo quitar y de esa manera no veía ni la colonia, por lo cual opté por volver a casa. Busqué unos lentes de aumento que tengo para entrecasa pero no los hallé, por lo tanto, no pude realizar el trámite. Cualquiera que me conozca o me vea aún sin conocerme demasiado se puede dar cuenta  de que soy una mujer con más de sesenta años, bastantes kilos agregados a mi esbelta figura de antaño y que no puedo correr ni hasta la esquina.  Entonces, ¿por qué aplican esas medidas con personas de la tercera edad? ¿Hay ladronas sexagenarias? Al único que vi haciendo ese papel-era un experto en abrir cajas fuertes herméticas- fue a Clint Eastwood y todavía no era el  veterano de ahora sino el bombonazo que  aún  actuaba  de Harry el Sucio .
Propongamos  que dejen en paz a las veteranas-como yo- que tienen que usar lentes para ver algo, y, tomemos medidas efectivas para reprimir a los que realmente  nos asaltan a mansalva y nos dejan sin palabras ante la brutalidad que esgrimen.
 ¿Se animarán nuestras autoridades en beneficio de toda la ciudadanía  a tomar medidas en serio-porque “ a seguro lo llevaron preso”, o, –en cambio- seguirán viajando por todos los países como los blancos y los colorados que tanto criticaron?




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