lunes, 14 de octubre de 2013

EN EL MARCO DE LA FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO Nº 36 DE MONTEVIDEO

Niño leyendo a Benedetti 
Hubo múltiples actividades. Elegí dos para comentar. La primera es la maratón de lectura de textos de Mario Benedetti, que se llevó a cabo el 5 de octubre del 2013 de 16 a 18 horas en la Intendencia Municipal de Montevideo.
 Cada persona inscripta había seleccionado un texto de la vasta obra del autor. Se leyó de todo un poco: poemas, cuentos, finales de algunos cuentos famosos y crónicas humorísticas. Hubo lectores de todas las edades. Desde niños escolares hasta una señora de 92 años que leyó con una gracia increíble  “Niñoquepiensa”. No todo el mundo sabe que Benedetti escribió unas graciosas crónicas humorísticas en el semanario "Marcha" con el seudónimo de Damocles. (Sí. Damocles, el de la espada.....) La crónica costumbrista- humorística-tanto la de Mario Benedetti como la de otros grandes autores uruguayos-, no ha sido suficientemente estudiada ni recopilada ni  valorada aún. Es una literatura que espera nuestra adhesión para ser-nuevamente- sacada a luz. Esta ocasión fue muy oportuna. 
El evento que  fue organizado por la Fundación Mario Benedetti, auspiciado por Antel y apoyado por Editorial Planeta, tuvo un éxito rotundo. El tiempo no fue suficiente para que intervinieran más lectores, pero-por suerte-  la Fundación tiene el propósito de volver a repetir esta experiencia  tan fructífera.
El segundo evento que elegí para comentar es la presentación del libro “Cuentos del pago”, del maestro José María Obaldía.

Presentación del libro 

Lamentablemente para el público, el presentador del libro, Sub Director del Departamento de lengua y literatura de la Academia Nacional de Letras Juan Justino Da Rosa, se tomó tanto  tiempo para su exposición- más de media hora- que no le dejó  tiempo suficiente al maestro- autor del libro y a quien queríamos escuchar con enorme gusto para deleitarnos con el gracejo de un narrador oral fuera de serie-. Da Rosa hasta cometió el error de contar las minucias de los dos cuentos que integran el libro- lo cual molestó indudablemente a muchos de los concurrentes, porque si hay algo que no se debe hacer en una presentación es precisamente eso: contar los detalles. ¡Por favor! ¡Queremos descubrirlos cuando los leamos!
Da Rosa en su extensa exposición 

Obviamente  al público  le interesaba escuchar al maestro Obaldía,  y obtener  su firma/dedicatoria para llevarse esa alegría a casa. La extensa exposición  de Da Rosa, anuló el placer de escuchar durante más tiempo a un  excelente narrador oral  y le quitó tiempo a él para dedicar y firmar sus libros.
¡ Al fín escuchando al maestro Obaldía!

Algunos maestros me comentaron que en otra presentación de un libro, se había armado “jaleo” por  el uso  excesivo de tiempo, porque las presentaciones tienen su límite puntual  y no se puede invadir  el horario de otro.

Sería interesante que las editoriales y los organizadores  pautaran  los minutos de exposición de los presentadores  para que no  se cometan más estos excesos.

Que conste que no fui la única que se sintió molesta. Ojalá que lo tengan  en cuenta para  corregir en futuras exposiciones.
El libro- con dos cuentos estupendos-, vale la pena leerlo.
 ¡Cómprenlo y léanlo porque yo no les voy a contar NADA DE NADA!


No hay comentarios:

Publicar un comentario