domingo, 20 de julio de 2014

MÁS NEGATIVAS: "EL NO VA MÁS"

Gioconda Belli en todo su esplendor 
Sigo con el tema, pero voy a tomar otro ángulo: El abandono. Es decir, el momento en que se le dice “no va más” a una relación.  Cada cual  “carga” con algún “no”-alguien alguna vez nos dejó  y fue para nosotros una de las experiencias más negativas, porque generalmente es inesperada-. Veamos cómo recibió un “no va más”, Gioconda Belli. Esa bellísima mujer con apariencia de Sofía Loren-como  decía el poeta Efraín Huerta- también fue dejada por “Marcos” - en la realidad el comandante Eduardo Contreras abatido en noviembre de 1976-. Pero cuando la abandona, está-aún- pletórico de vida, tanto, que  hasta tiene otra relación. Cuando Gioconda le  manda una carta reclamándole que  no lo ve casi nunca, que no sabe cuándo va a llegar, que  no soporta su ausencia, que  intuye que  algo anda mal, él le da como noticia ese “no va más”:

Llegó a los pocos días. Me sentó sobre sus piernas. Tomó una larga bocanada de aire y me confesó que había otra persona en su vida, una mujer muy buena que lo quería mucho y que recién se había reunido con él en México. Su tono parecía sugerirme que su dedicación a ella, su decisión de dejarme por ella, era casi un acto compasivo de su parte, como si de las dos yo fuera la más capaz de vivir sin él. “Vos sabés que siempre te voy a querer” me dijo con una sonrisa apesadumbrada, pidiéndome con la mirada que lo comprendiera, que siguiera siendo su amiga- la camaradería sobre todas las cosas.- “vos sos fuerte”, me dijo, “Vos podés superarlo”. Le seguí el hilo. Lo abracé, puse mi cabeza en su pecho y le agradecí su confianza. Sí que podría vivir con eso, le dije. Prefería que me dijera la verdad, a continuar conjeturando y esperándolo en vano. Y claro que sería su amiga, siempre sería su amiga.” (Página 162)

Sufre por el alejamiento, pero lo acepta con dignidad, sin rebajarse, sin insistirle, con toda la calidad humana de la que es capaz. No  muestra su  sufrimiento lo oculta, lo disimula, lo envuelve y no hay-en ningún momento- ningún reproche al-sin lugar a dudas- mujeriego  y enigmático camarada.
El último de pie, a mano derecha , es "Marcos" - Eduardo Contreras-


“La confesión de Marcos me sumió en una profunda tristeza. La obsesión de ese amor me duró largo tiempo. Todavía hoy, evocar su figura trae lágrimas a mis ojos. El aura dorada e ideal de los héroes lo envuelve en mi memoria y tiende a soterrar su lado más humano y falible. Creo que nunca pude alcanzar a saber quién era realmente. Se quedó siempre en su cenote, en las profundidades de un mundo submarino que sólo él habitaba. Su amor por la revolución lo absorbía todo. Apenas podía uno meterse por algún resquicio, ocuparle la atención más allá  de un instante. Creo que eso nos sucedió a todas las mujeres que lo amamos. Fuimos varias, como lo descubrí más tarde.” (Página 163/ 164)

La tristeza no fue el único sentimiento que le provocó el alejamiento de Marcos, porque supo  sacar fuerzas de flaquezas y afrontar, con enorme dignidad, el episodio negativo para seguir adelante, para manejar de manera eficiente su poder de seducción,  y para volver a enamorarse muchas veces más:

“Por esa época, probando antiguas estrategias de seducción, intenté recuperar la noción de mi misma, de mi poder de mujer conmocionado por el abandono de Marcos.
Se despertó en mí un instinto casi masculino de conquista. Los hombres dejaron de sorprenderme. Comprobé que bastaban ciertos gestos, cierta tibieza de ojos abiertos, liberar la sensualidad con la adecuada dosis de atrevimiento o delicadeza para que me siguieran tal como si fuera el flautista de Hamelin. Aprendí qué costuras sutiles penetrar para que se tornaran dúctiles y dóciles. Decidí descifrar las mitologías que atribuían a mi género el caos, el fin de la racionalidad, la capacidad de provocar guerras y cataclismos universales con el mordisco a una manzana o el desatar de una sandalia.”

Con buen ánimo y  nuevos bríos Gioconda volvió   a vivir otra(s) historia(s) con más de uno bien dispuesto-incluso los tuvo de a dos-algo bastante  difícil de confesar por  ser una mujer-.
Comandante Henry Ruiz, "Modesto"
 Uno de los que supo tener de a dos y que le  exigió que se decidiera entre uno u otro


 Los otros supieron apreciar sus múltiples recovecos femeninos. No sólo los físicos- que aparecen en su poesía-,  sino los espirituales. Porque una mujer que se precie es un ser redondo, complejo, completo, dispuesto para el sexo, pero también para la ternura, para  el compañerismo, para "compartir las rarezas"- como dice Rosa Montero-  para el juego, para  el buen humor.
 A  Gioconda Belli  un brujo  de su Nicaragua natal le dijo: “Mal de varón, sólo con varón se quita.”

El libro autobiográfico de Gioconda Belli: amor y guerra.

  Ella lo tuvo en cuenta con creces, hasta que encontró a su último marido: Carlos, "el puerto de sus tempestades".  Y  si no me creen, lean el libro. Después me cuentan. 








2 comentarios:

  1. Muy bueno tu artículo. Gioconda aún es una enigma para mi. No la he leído. A ver si reparo esto prontito. Saludos

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    1. Laura: empezá por "El país bajo mi piel" es una autobiografía muy sugerente porque ahí está la mujer completa, no únicamente la escritora sino la esposa, la madre, la amante, la guerrillera que-pese a provenir de clase alta-, aprendió, incluso, el manejo de armas, y llevar y traer no únicamente correo común.

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