domingo, 1 de julio de 2012

Desde Woody con amor: Roma


Los Curtidores de Hongos- cuando vengas a filmar acá, ya te voy a explicar porqué se llaman así-



Supongo que ustedes ya saben que soy una “fan” incondicional de Woody Allen, cuando se estrena alguna de sus pelis salgo disparada al cine lo antes posible. Así lo hice con “A Roma con amor”- “To Rome with love”- lo último que se estrenó en Montevideo.
Fui al cine del otro shopping simplemente porque ofrecían una función más temprano. Observé -sorprendida -que para sacar la entrada había que sortear unas vallas para imbéciles que nos causaron más demora y nos hicieron sentir como ovejas en un redil.  Para colmo de males, estaba repleto. Finalmente, busqué una ubicación adecuada y vi la peli con el gusto que siempre me producen las pelis de Woody. Es cierto que están presentes todos  sus estereotipos: el “sabelotodo”-esta vez es una especie de “consejero sentimental” que está o parece estar más allá del bien y del mal-; el  artista que busca un antídoto para el vacío existencial, que quiere expresar el misterio de la vida y ésta se le presenta muy a menudo a través del absurdo, el famoso porque sí-porque no se sabe porqué es famoso-, mientras quizás otras personas que tienen sobrados motivos para merecer la fama, no la logran nunca, porque como ya lo dijeron Homero y Virgilio varios siglos atrás, es hija de la madre tierra, producto de una irritación-no del amor- hermana fiera de otros dioses, tiene miles de bocas para pregonar verdades y mentiras, veloces pies y alas para propagar lo que se le antoje-siempre- porque oye todo y no duerme. Transcribo la aterradora descripción de Virgilio en “La Eneida”:
“La fama”
 "Dícese que irritada con los dioses
la tierra madre la engendró postrera,
fiera hermana de Encélado y de Ceo,
tan rápidos los pies como las alas:
Vestiglo horrendo, enorme; cada pluma
cubre, oh portento, un ojo en vela siempre
con tantas otras bocas lenguaraces
y oídos siempre alertas
Por la noche
vuela entre cielo y tierra en las tinieblas,
zumbando y sin ceder al dulce sueño;
de día, está en los techos, en las torres,
a la mira, aterrando las ciudades.
Tanto es su empeño en la mentira infanda
como en lo que es verdad. Gozaba
entonces regando por los pueblos mil
noticias, ciertas las unas, calumniosas otras"
Eneida (Virgilio)
¿Woody presenta de esta forma a la Fama? Lo hace a su modo, en forma irónicamente “plástica”. ¿Cómo “salta” a la fama Leopoldo? No se sabe. ¿Qué le brinda esa repentina fama?  Sarcásticos reportajes con preguntas tontas: ¿Usa  calzoncillos flojos o bóxer? ¿Qué desayuna? Y todo se toma en cuenta, sea verdad o mentira, todas las mujeres lo desean, todas quieren tener una aventura sexual con él porque se transforma de golpe, sin más trámite en un “objeto de deseo”. Él, que hasta la noche anterior había sido un oscuro italiano trabajador común y corriente, cambia-por efecto de esa fama repentina-  él y todo lo que lo rodea- incluida su mujer- se transforman en “referentes”. ¿Qué se puso la señora para una reunión? Un vestido barato de algodón. Ese vestido será declarado de última moda. ¿Y las medias? Una de ellas se corrió. ¡Perfecto! ¡Otro “touch” para declararlo “le derniere crie”! ¿Por qué? Simplemente porque sí.
Este personaje “famoso porque sí”-Leopoldo- está encarnado maravillosamente bien por Roberto Benigni. ¿Qué otro actor podría encarnar mejor  al “típico italiano”?
Esta vez Woody Allen también actúa. Se reservó el papel de “papá” de una joven casadera, y –como siempre- se destaca en los diálogos perspicaces y en lo absurdo de las propuestas (que no las cuento más para que vayan a ver la peli.) ¡Ah! ¡Por supuesto que está casado con una psiquiatra! (Otro detalle “woodiano”.)
  Las historias, “aparentemente” desconectadas, tienen puntos de contacto en los personajes y sus búsquedas.  El sexo está siempre presente un poco en broma y un poco en serio –con su estilo- con sus sombras y sus luces. Agazapado, pero listo para saltar como una pantera en forma inesperada. ¿O esperada? Y la música también es “woodiana”, al principio se escucha  al estupendo Domenico Modugño con su clásico: “Volare”.
Como en otros filmes la ciudad es una protagonista más. En este caso: Roma.
Yo lamenté muchísimo-y creo que lo lamentaré el resto de mi vida- no haber podido disfrutarla cuando la conocí. Cuando cumplimos cuarenta años de casados con mi esposo, en el año 2007, fuimos a Europa en una excursión, pero como ya lo confesé antes: en estos paseos se depende de los guías y si éstos son malos, no hay manera posible de disfrutar del viaje. ¿Qué nos pasó en ese viaje? ¡De todo! ¡El guía era un catalán que tenía un genio de los mil demonios y además odiaba encarnizadamente a todos los desgraciados latinos que andábamos  por sus dominios! ¿Y Roma? ¿Cómo es Roma? ¡Yo que sé cómo es! ¡Nos perdimos! ¡Sí! ¡Nos perdimos! ¡Nos perdimos como una de las protagonistas de la película!  ¡Esperamos un montón de horas en el Vaticano haciendo cola para poder entrar, cuando salimos nos dieron instrucciones para poder comer en un restaurant y también la hora de salida del ómnibus que nos llevaría al hotel de regreso!  ¡El ómnibus se fue sin nosotros y el hotel quedaba en la loma del diablo! Fue un viaje cargado de angustias y-además lamentablemente- ya no pudimos viajar más.
Volver a ver  Roma en la película de Woody de alguna manera me reconcilió con el lugar. No es que me vaya a olvidar de la grosera maldad del guía ni de la  de los “tacheros” italianos que nos cobraron un dineral en euros para llevarnos de regreso, pero las imágenes de la película me mostraron la Roma de ensueño. Esa que con seguridad es la que  aparece en las tarjetas postales y en la imaginación de los  viajeros que la quieren conocer.
Por lo tanto, si les gustan las pelis de Woody ¡vayan a verla!
Querido y admirado Woody:
 Ojalá que algún día te animes  a darte una vueltita por acá a filmar “A Montevideo con amor”. Ya vino Paul y te aseguro que le gustó Uruguay. Prometo disfrazarte de “plancha”, con ropa de Hering,  con un gorrito sobre los anteojos-para que no te reconozca ni Soon Yi-; prometo pasearte por todos los lugares encantadores de mi ciudad; - prometo hablarte slowly  en mi inglés-uruguayo, ya que en esta peli decís que apenas pudiste pasar tu examen de Spanish en High School- prometo cocinarte lo que tengas ganas de comer-ya sé que sos un maniático de primera- pero como los dos nacimos el mismo día-vos tenés diez pirulos más que yo, no te creas que no lo sé- a lo mejor puedo cocinarte algo que comas gustosamente sin asco-. Además también tenemos en común que pasamos la infancia al cuidado de espeluznantes niñeras. (Ya te contaré de las mías.) También prometo hacerte escuchar a Rada, a  Nasser, a Cardozo, al Alemán,  a Ros,  a NTVG- que es una banda y que de veras te va a gustar sí o sí-. Y. si tenés tiempo y te quedás para el carnaval, prometo llevarte a ver a Curtidores de Hongos y Agarrate Catalina-con un curso de Español acelerado y personalizado-que empezará por la explicación de nombres tan singulares- para que puedas entender el fenómeno de la murga uruguaya.
Ojalá que la fama no te haya afectado demasiado y puedas  venir a  filmar- of course-  “A Montevideo con amor”, y a recibir alegremente el respetuoso cariño de esta fan incondicional que tenés por acá.
With all my soul, darling.







2 comentarios:

  1. ESPECTACULAR !!!! me encanto Alfita, soy tan fan como vos, fui corriendo a verla y aun no la tenian para la funcion de las 3 de la tarde! no habia llegado....asi que nos metimos a ver Men in Black, ( casi igualita...) y hoy espero este mas tranqui el cine, me diste mas ganas aun - si es que existen- de ir a verla.
    Tuve la suerte de conocer Roma, y te aviso que los turistas somos odiados por alla, no fue una percepcion solo tuya....

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    1. ¡Entonces cuando venga a filmar "A Montevideo con amor" lo pasearemos juntas! jajajajaja
      ¡Menos mal que tuviste la misma impresión que yo sobre el trato a los turistas en Roma! ¡La peli te va a encantar1 ¡Estoy segura! ¡Gracias por el comentario! Besotes

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