jueves, 4 de junio de 2015

ANTEL LA EMPRESA DE LOS URUGUAYOS

El Samsung Galaxy ace 4 de mis desvelos- imagen tomada de Internet- 
¿Usted tiene celular? ¿Es de Antel? ¿Cómo le fue con el contrato?
Por el contrato del año pasado, accedí a un celular SAMSUNG con un teclado minúsculo que me costó mucho digitar. Yo no nací con esta tecnología, trato de adaptarme de puro guapa que soy nomás. Pero me cuesta. El celular se me “trancaba” una vez sí y otra también. No lo podía atender, así que opté por usarlo mudo. No atendía llamadas, porque se trancaba- y tampoco mensajes de voz- por la misma razón- Muchas veces,-aunque lo expliqué hasta el cansancio- tuve que reiterar que recepciono: mensajes escritos y whatsapp. Más de una vez, alguna boluda  me preguntó: ¿Y se puede saber para que usás el celular?- con tono de para qué mierda lo tenés- y tuve que contestarle airadamente, porque a las buenas no entendía.
Ayer, me cambiaron el celular. Vino un mensajero que no sabía de la misa la mitad. Con el casco puesto, me dijo que entrara a la página de ANTEL y leyera las instrucciones. ¿Alguna vez entraron a la página de ANTEL? Es más caótica que la de la Intendencia. Y con eso está todo dicho. Cuando fui a accionar mi viejo celular, me lo habían cancelado. Pero ¡oh sorpresa! El nuevo no tenía servicio. Esta mañana empecé la peregrinación. Primero al Shopping Punta Carretas: al TELE SHOP de ANTEL- no pudieron bajar los datos. Más tarde opté por ir a la Sucursal de ANTEL Punta Carretas. Allí-después de la consiguiente espera- me atendió una especie de técnico de hablar vertiginoso. Se dice que los muy inteligentes hablan así. Yo me pregunto: ¿por qué no les dan mejores destinos que la atención de público? Yo no le entendí casi nada. En su barboteo pude vislumbrar que no me podía ni siquiera “tocar” los datos. Estaba prohibido. Lo tenía que hacer yo. ¿Cómo? Entrando a la web de SAMSUNG y aprendiendo a hacerlo. Bien. Evidentemente, en lugar de mejorar el servicio malo que me habían dado lo re-cagué (vamos a emplear el re- que es tan juvenil-) aún más.
Volví a mi casa, seguí pensando y me acordé que en el paseo al cliente hay un “POWER SHOP”- ahora es todo así-. Fui. Me atendió uno que hablaba con coherencia. Cuatrocientos pesos por la farra.  No me dio boleta. Embolsó nomás los 400. Con la emoción no le reclamé nada. Volví  a mi casa con el celular semiandando, porque no tiene ni facebook, ni mail, ni un carajo. De a poco, le fui bajando alguna aplicación.
Hágame caso. Si usted no es técnico. NO cambie de celular. Y si es posible, no lo cambie por uno de ANTEL salvo, que le aseguren que le hacen TODO. Usted contrata un SERVICIO; NO UNA COMPLICACIÓN. ¿TA?

¡BUENA SUERTE! 

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