jueves, 10 de diciembre de 2015

PERIPECIAS

Sucursal de correo uruguayo de 26 de Marzo 3391 casi Julio César- Pocitos Nuevo 
El 19 de octubre de este año, con el título “Esquemas” me referí a las múltiples dificultades que encuentra un usuario común para hacer algunos trámites sencillos, como desayunar en un Mc Donald-después de las 11 de la mañana-  comprar un medicamento, enviar por el correo uruguayo un libro a la vecina orilla.
No voy a abundar sobre el particular. Hoy voy a otro. De mañana, me levanté temprano, desayuné en mi casa- y, ya curada de espanto,  me dirigí al Montevideo Shopping. Mi idea era bien sencilla: mandar una tarjeta postal –clásica, y “a la antigua” a una de las amigas que tengo en España. Ya también “curada en salud” con el mal trato que recibí en la otra agencia, decidí que podía ir a la del Montevideo Shopping, donde si todos los astros estaban alineados a mi favor, podría recibir una atención  más esmerada. Craso error. No existe más la sucursal de correo uruguayo en el centro comercial. Se mudó a 26 de marzo 3391 casi Julio César. ¿Motivo? Según lo que me explicaron, a los centros comerciales no les interesa tener locales ocupados por instituciones públicas, prefieren alquilarlos- a buen precio-, y dejar a los pobres usuarios en pampa y la vía. Así que junté coraje, le pregunté a uno de los guardias más o menos cuántas cuadras tenía que caminar y emprendí la marcha. No son muchas cuadras, quizás cuatro, quizás cinco, pero, en esa zona, 26 de marzo es “en subida” y no tiene ni un mínimo arbolito para guarecerse del sol. Para colmo de males, la artrosis de rodillas me tiene a mal traer por lo cual caminar se ha convertido en una experiencia bastante dolorosa. Pero no me quedaba otro remedio, así que lentamente, tarareando “Nuestro balance” de Chico Novarro, emprendí –lentamente- la caminata.
Felizmente, llegué y  fui bien atendida por  una joven, que hasta me elogió la letra manuscrita- destacando mi “letra de maestra”- condición adquirida después de  muchos, pero muchos años de planas caligráficas- . En amena charla le hablé de mi blog, y de las veces que escribo sobre estos problemas barriales.
 Yo tenía una preciosa sucursal del correo uruguayo en el Punta Carretas Shopping- ya todos saben que vivo a media cuadra- y podía enviar todo lo que se me antojara con un mínimo esfuerzo. Ya no. No tengo ninguna sucursal a mano. Fui muy bien atendida, pero no me queda cerca. Tengo que ir en ómnibus o en el auto- si encuentro dónde estacionarlo- problema que se ha agudizado también en los últimos años, porque no hay suficientes espacios para dejarlos seguros. En la Sucursal de Pocitos Nuevo también me encontré con la empleada que me atendía en la sucursal Punta Carretas. Y le manifesté la verdad: que la extraño enormísimamente,- a ella y a su amabilidad siempre lista para aconsejarme la mejor manera de realizar un envío-. Les dije a todos  que iba a  escribir en mi blog. Prometí enterar al Consejal del Municipio CH, el señor Andrés Abt- que según tengo entendido se ha ocupado y se ocupa mucho de lo barrial- para ver si de alguna manera, puede realizar alguna gestión positiva para que Punta Carretas vuelva a tener su sucursal de correo. Ojalá que sí. Los vecinos nos la merecemos. No les quepa la menor duda.





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