domingo, 5 de julio de 2015

"INOLVIDABLES" DE RAFAEL PENCE Y NACHO CARDOZO

Nacho Cardozo y elenco al final del musical

Programa y entrada al espectáculo

No es la primera vez que voy a ver una obra dirigida, actuada, bailada por Nacho Cardozo. Todos los que algunas vez hemos visto sus espectáculos-incluidos los de carnaval-  sabemos que es riguroso en su presentación, y perfeccionista al máximo. Esta obra, “Inolvidables” tiene todo eso. Incluso, como hubo una demora-involuntaria- en la presentación del show, pidió las correspondientes disculpas en los primeros momentos de la actuación.
Son realmente “inolvidables” todas las canciones elegidas, las voces que las entonan, y  los genios del espectáculo a los cuales se les rinde homenaje. Hubo de todo, desde los inolvidables universales, reconocibles para los más veteranos-y no tanto- si simplemente se ha  ido alguna vez al cine a ver maravillas de la actuación, el canto y el baile- hasta los inolvidables nuestros. Al final, el público no dejaba de aplaudir a medida que se sucedían en la pantalla tantos rostros queridos que supimos apreciar y que ya no están más “del lado de acá”, pero sí en nuestro recuerdo de espectadores agradecidos.
Por supuesto que también hubo recuerdos para las antiguas y enormes  tiendas que desaparecieron de Montevideo, como Aliverti, Yafeé, Introzzi, Angenscheidth y tantas más, así como también se recordó a las antiguas “fonoplateas”- teatros que tenían las radios más prestigiosas para presentar “en vivo” a los artistas del momento-. (Yo tengo recuerdos de una que hubo en 18 de Julio, a los fondos de la también prestigiosa y desaparecida joyería “La Lira”).
Libertad Lamarque en la fonoplatea de Radio Carve
(Imagen tomada de Internet)

Fonoplatea de CX 14 ((Imagen tomada de Internet) 
De la hermosa colección de Nacho Cardozo que se puede apreciar en el hall del Teatro del Notariado 


  Mientras se van sucediendo en el escenario, las sucesivas canciones, muchos boleros enganchados cantan el dolor del amor perdido, y muchas otras sensaciones añoradas  de una juventud que se diluyó rápidamente  en el fragor de la lejanía. Demás está decir que el público asistente, rondaba la sesentena o más. Y mientras se acomodaban se oía el sonido de los bastones en el piso. Pero después que empezó la magia del espectáculo, no hubo ni siquiera murmullos, porque permanecimos embelesados mirando y disfrutando.
Inolvidable también el vestuario, el maquillaje, la puesta en escena, las luces. Todo. Incluso hasta hubo un desfile de trajes de novia que le donaron a Nacho Cardozo, y que él supo realzar en sus bailarinas con una gracia insuperable, y con la correspondiente comicidad para presentarlas. Aparecieron, luciéndolos, por los pasillos de entrada. Hermosísimas beldades enfundadas en diferentes atuendos con la música “La Novia” de Antonio Prieto.  Dignos de verse y apreciarse los objetos –que también le fueron donados- que se exhiben en el hall del Teatro el Notariado. Indudablemente, recordé a mi madre luciendo algunos atuendos parecidos, allá en la lejanía de los años 50 del siglo pasado.
Verdaderamente, un espectáculo para ver, apreciar y recordar.

(El enlace de abajo lo conducirá a escuchar  a Antonio Prieto cantando "La Novia") 





https://www.youtube.com/watch?v=PUfIsPkON_8











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