domingo, 11 de enero de 2015

MI PRIMER CRUCERO: UNA EXPERIENCIA VARIOPINTA. LA GASTRONOMÍA

Teníamos diferentes tipos de comidas. Este el plan de "Gala Menú" -cuando había que haber ido vestida así o asá- 

Es buena. Pero para disfrutarla, lo mejor es  ir al comedor asignado, tanto para desayunar como para  almorzar y cenar. En el primer día intenté desayunar en el popular de las piscinas -craso error-. Únicamente logré una taza de té y dos galletitas, después de pelear decididamente por llegar a los comestibles. Al día siguiente fui  a desayunar al New York New York. El mozo acomodaba en mesas grandes y colectivas, donde conocí a otras personas adultas con sentires parecidos a los míos. En el comedor del piso 9 había más gente  joven- que no es ni mejor ni peor pero sí bastante más atropellada y bulliciosa-. En el segundo día tuve mi primer desayuno “normal”; tipo buffet, tomé  café con leche ¡oh! y dos medialunas. Observé que más de uno se hacía preparar  omelettes y  huevos revueltos. Yo procuré seguir mis costumbres. Yo no como bizcochos. De mañana desayuno con galletas o tostadas, pero se sabe que cuando se sale de paseo todo puede pasar en la dimensión desconocida.  Para el almuerzo, -vista la mala experiencia en el popular -también acudí al restaurante que tiene una  carta disponible para elegir. La diferencia con la cena es que  no había mesa asignada. Lo mismo que en el desayuno,  había que sentarse donde el mozo disponía. Otros protestaban, querían una mesa para ellos solos, querían guardar lugar para amigos o familiares, se discutía.  Yo acaté. Algunos días me tocó con gente de habla hispana, otros no. Un día  me sentaron con una familia de extranjeros, con quienes me comuniqué en inglés. Me contaron  que habían hecho varios cruceros con distintas compañías y que este “Costa” ya no tenía la calidad de antaño, porque sin  gran competencia,  se había masificado en demasía. Yo les dije  que era el primer crucero que hacía. Me miraban con un poco de pena. Me comentaron que habían hecho cruceros por todo el mundo. Mucho más “individualizados”  y que este era “familiero” -con muchos niños ruidosos- y “amiguero”- con grupos de jóvenes bulliciosos-. Pensé para mis adentros: “Yo voy a misa y encuentro al cura borracho”. La verdad.
La magra merienda que conseguí en el "popular" de las piscinas 

Pero volviendo al tema de la gastronomía. Lo mejor en los viajes-al menos para mí- es comer más o menos lo habitual- y probar algún platillo típico sin exagerar-. De esa manera se evita cualquier tipo de inconveniente que se puede dar por exceso, o por comer algo que sale de nuestras costumbres. Hubo algún día que el mozo me recomendó algún plato con mariscos. Me comí el arroz- delicioso- pero dejé un par de langostinos bigotudos  que quizás estarían deliciosos pero no los “conocía”- porque nunca comí- .

Una de las delicias nocturnas 

Hubo bastante  “comida italiana”- que me encanta- porque la nave hizo-incluso- “una noche de Italia” – en que se sugería que la vestimenta fuera blanca, roja y verde, con los colores de la bandera.
No cumplí con el protocolo porque lo desconocía, pero le hice los correspondientes honores  a  las delicias italianas.

Otra  muestra de plato "gourmet" 

La excursión Súper Río incluía un almuerzo en una “churrascaría”- con buffet y los mozos que vienen con los pinchos con diferentes carnes: chorizos, morcillas, pollo y cebú-. Debo decir que “ni fu ni fa”. El sistema era novedoso para el que lo veía por primera vez, pero yo ya lo había probado hacía muchos años. Como siempre, comí lo conocido. Carne de cebú no. Es muy grasosa.
En cuanto a la bebida, el almuerzo en la churrascaría, incluía una bebida.  En el crucero vendían “paquetes”. Los había de refrescos para niños, de vino y agua, y otros- bien caros- que incluían los cocteles y el champagne del brindis de fin de año. Compré el clásico: vino  y agua. El agua la tomé toda. El vino, me alcanzó y me sobró. Aún tengo una botella de blanco italiano en la heladera. Ya vendrá alguna buena oportunidad para descorcharla.
 
Postres de la cena de gala del 31 de diciembre 

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