jueves, 15 de enero de 2015

MI PRIMER CRUCERO UNA EXPERIENCIA VARIOPINTA. SUGERENCIAS PARA NO MORIR EN EL INTENTO

Angra Dos Reis desde el buque
Que conste que son indicaciones  para mujeres. (No creo que esté demás aclararlo.) Además, son para mujeres que no rebasen los 50. Si ya andan por los 60 o más lo único que les puedo recomendar  es: formen un “club de mujeres solidarias”. Puede ser útil.
“Que Dios las ayude y a mí no me desampare”.


1)   No vaya sola. Use las redes sociales. ( A mí me recomendaron Badoo,  antes, asesórese con alguna experta-le aseguro que las hay-,)  Consígase “algo”. Un amigo, un amigovio, un amante, un “peoresnada”. Inténtelo con buena onda y mucha fe. Por favor, que sea libre como el viento. No se meta jamás de los jamases con un tipo “ni comprometido, ni  casado  ni nada”. Generalmente las mujeres los tienen bien atados por donde usted ya sabe, y no los sueltan por nada del mundo.    Si no lo logra porque ya está muy vejacona y su calderín no pesca más, forme un grupo de amigas que tengan buen humor  y conformen un clan solidario para salir juntas. “Algo es algo”. Pero sola, lo que se dice “sola, sola” no. Jamás.
Calderín, copo, mojarrero, o como quiera llamarlo-sirve para pescar- aunque usted no lo crea 


2)   Estudie BIEN todas las posibilidades. Conéctese. Averigüe. ¿Qué personas hacen esos cruceros? ¿Es un crucero familiero? ¿Es amiguero? ¿Es gay? ¿Es de solos y solas? ¿De qué edades? ¿Nivel social? ¿Nivel económico? ¿Nivel educativo? Importantes incógnitas que tienen que ser develadas antes del viaje. Si lo que consiguió por medio de las redes sociales no tiene la estampa  de un   “bombero de Madrid”-de esos bombones que pusieron   en el calendario solidario-,  y es, en cambio, un gordito simpaticón, no se desanime. Pruebe. ¿Tiene buen sentido del humor, baila bien?  Si la hace reír, y  se defiende bailando,  será un buen compañero de viaje, si es un  arrogante amargado, y –además-  no baila nada, descártelo, un tipo sin  buen humor y sin ritmo no merece ser tenido en cuenta.  Siga-más bien, con  mucha paciencia- conformando su grupo de amigas solidarias.
Él es el bombero "Enero 2015".  Gracias a mi amiga Enri, ya está en casa.
Sea solidaria, pida el suyo-el calendario- y recréese la vista mientras prepara el crucero


3)   Repase bien sus conocimientos idiomáticos.  ¿Cómo anda su inglés? ¿Todavía le sirve para comunicarse? Tampoco le va a venir mal repasar el italiano- si  su intento de crucero es  de bandera italiana- Apréndase, por lo menos, la letra de alguna canción tradicional, como por ejemplo la que dice: “tu sei per me la piu bella del mondo”- mutatis mutandis, claro. No le recomiendo “Champagne”.  Es clásica,- en el crucero que hice yo, había un cantante que la entonaba muy bien-,  pero habla de un “amore proibito””. (Sí. Me parece  que va sin hache.)
De todos modos, no se olvide nunca de llevar el calderín. Téngalo siempre limpito y pronto para sumergirlo en el agua. Donde menos se espera, salta la liebre –o la mojarrita-. Déjese sorprender.

Calderines de tul- también pueden servir- 


4)   Observe  detenidamente todas  las excursiones ofrecidas. ¿Son con guía que se queda con los pasajeros o se va disparando para otro lado? ¿Incluye almuerzo o cena? ¿De qué tipo? ¿Incluye la bebida? ¿De qué tipo? (Tenga en cuenta de que si es buffet es una porquería. Le van a dar ensaladas ácidas, pasta vieja, carne ídem con muchos días de heladera y va a terminar cagándose como gallo dormido.)

5)   En caso de quedarse en tierra algún día: ¿Cómo es la hotelería? ¿Cuántas estrellas tienen los hoteles pautados? Mírelos bien. ¿Dónde están situados? Si quedan afuera del mapa, o por donde el diablo perdió el poncho o sea en el culo del mundo, le va a costar mucho llegar a los lugares céntricos que es generalmente donde está lo interesante y tendrá que gastar una fortuna en traslado. Las estrellas a veces son un “engañapichanga”, las tienen porque a las habitaciones les pusieron  un aire acondicionado que hace más ruido que un avión y que no modifica ni el frío ni el calor de ninguna manera. Y usted a la noche, o se muere de frío o se muere de calor.

6)  Lleve ropa de salir. No tiene porqué ser de gala, pero si un atuendo sentador  con el que pueda ir a un teatro, a un cine, o a bailar.

7)  Lleve alguna ropa interior subyugante  con la que se sienta seductora. Y si no se siente seductora, invéntese que sí. Al fin y al cabo “todo es cuestión de actitud”: un erótico camisolín,  unas medias negras caladas por arriba de la rodilla, un corpiño con encajes. Por lo de la liebre- o la mojarrita-. Nunca se sabe.

8)   Lleva maletín  de maquillaje lo esencial y por lo mismo.

9)  Haga gimnasia Tiene que bajar varios  kilos  antes del crucero, sí o sí. Sáquese esa barriga de más. Enfúndese de nuevo  en esos juveniles vaqueros con roturas que se compró el verano pasado y en los que ahora ya no puede entrar de ni de canto. Propóngaselo como objetivo de guerra. Va a ver qué bien se va a sentir  apenas logre que  no le salte ningún rollo, ninguna lorza-como leí en algún artículo de Arturo Pérez Reverte-, y  que el cierre suba sin inconvenientes hasta arriba.


10)             Suba y baje escaleras en forma constante. Es un esfuerzo que cuesta, pero  sepa que la elegancia de sus nalgas depende de ese ejercicio. Y usted sabe que unas nalgas en buen punto pueden mover montañas.

11)             Ejercite de vuelta sus miradas.  Los ojos son las ventanas del alma-qué cursi que me puse- vea si los  suyos aún brillan,-si no, aclárelos con algún producto- maquíllelos, suba y baje las pestañas frente al espejo. Tírese besitos y dígase “linda”. Nunca estará de más.


12)             Tómese su  tiempo para la decisión final No haga nada precipitado. Hoy en día con todos los recursos que nos brinda Internet, usted puede obtener toda la información que quiera y la que no quiera también. Atrévase. Después me cuenta.





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